La Policía Metropolitana de Soacha suspendió temporalmente a siete uniformados luego de la muerte de Donovan Balanta Paz, un joven de 32 años que falleció durante un procedimiento de detención ocurrido el domingo 20 de septiembre en el sector de Caracolí, límite entre Ciudad Bolívar, en el sur de Bogotá, y Soacha, Cundinamarca. La decisión, anunciada el miércoles 23 de septiembre, se sustenta en la Ley 1952 de 2019, el Código General Disciplinario, mientras se adelanta una investigación para establecer si los agentes actuaron conforme a los protocolos y si existe relación directa entre su intervención y el fallecimiento de Balanta.
De acuerdo con el relato de la familia, Donovan Balanta Paz regresaba a su casa tras estar con su pareja cuando los uniformados llegaron al lugar alertados por un reporte de riña. La madre del joven, Marleny Paz, afirmó que su hijo fue confundido con los participantes de la pelea. “Él tiró una botella, entonces por eso ya le cayeron más de unos quince policías encima. Entonces, él cuando vio que los policías lo iban a atacar, él salió corriendo”, declaró la mujer a medios locales. La versión de los familiares sostiene que Balanta fue perseguido, reducido por varios agentes, recibió golpes y fue sometido con un dispositivo de descarga eléctrica, conocido como teaser. Tras el procedimiento, fue trasladado al Hospital Cardiovascular de Soacha, donde, según testigos, ya no presentaba signos vitales.
Videos virales y reclamos de justicia
El caso generó una fuerte conmoción en la zona y en redes sociales, donde se hicieron virales los videos grabados por vecinos que presenciaron parte del procedimiento. Una residente del sector relató a Noticias Caracol que la violencia contra Balanta no cesó ni siquiera después de ser esposado. “El joven ya no podía más. Estaba esposado y no les importó. Y sin embargo, le daban con el teaser, le daban y le daban. De hecho, cuando lo llevaron para el hospital de allá de Soacha, el chico ya llevaba media hora muerto”, afirmó la testigo. Ana Tovar, hermana de la víctima, denunció el abandono en el que quedó el cuerpo de Donovan en el centro asistencial. “La policía simplemente lo llevaron y lo dejaron ahí tirado. No dieron ninguna información de nada y salieron y se fueron. Simplemente, los dejaron a ellos (los paramédicos en el hospital de Soacha) con el problema”, declaró Tovar, visiblemente afectada.
«El joven ya no podía más. Estaba esposado y no les importó. Y sin embargo, le daban con el teaser, le daban y le daban. De hecho, cuando lo llevaron para el hospital de allá de Soacha, el chico ya llevaba media hora muerto.»
Residente del sector de Caracolí, testigo del procedimiento policial
El expresidente Gustavo Petro se pronunció sobre el caso a través de sus redes sociales, pidiendo una investigación exhaustiva para esclarecer los hechos y determinar responsabilidades. La Policía Nacional, por su parte, emitió un comunicado en el que asegura que sus actuaciones deben respetar los derechos fundamentales y los estándares internacionales de derechos humanos, y que la suspensión temporal de los siete uniformados, de quienes no se precisó el rango, identidad ni funciones, es una medida para garantizar la transparencia en el proceso disciplinario. Las honras fúnebres de Donovan Balanta Paz se realizan en Bogotá, y su familia espera que el caso no quede en la impunidad, mientras la comunidad de Caracolí exige justicia y un cambio en los protocolos de intervención policial.










