La crisis laboral en Asmet Salud EPS ha llegado a un punto crítico. La organización sindical que agrupa a los trabajadores de la entidad anunció una jornada de movilización escalonada a nivel nacional, que comenzará el miércoles 22 de julio de 2025, debido al reiterado incumplimiento en el pago de salarios, primas, aportes a la seguridad social y otras acreencias laborales. Tras agotar los canales institucionales de diálogo con la administración de la EPS y las solicitudes formales ante las autoridades competentes sin obtener soluciones concretas, el sindicato convocó a una serie de actos de protesta pacífica amparados en los derechos constitucionales de reunión, manifestación y libertad sindical.
El plan de acción fue aprobado por una asamblea de delegados el pasado 21 de junio y contempla una escalada progresiva. La primera fase, programada para el miércoles 22 de julio, incluirá una rueda de prensa y actos de visibilización frente a todas las sedes de Asmet Salud EPS en el territorio nacional. Al día siguiente, jueves 23 de julio, la medida se intensificará con un plantón pacífico que se desarrollará entre las 8:00 a.m. y las 10:00 a.m. en los mismos puntos. Los trabajadores han subrayado que las protestas serán ordenadas y respetuosas del marco jurídico, pero advierten que la situación es insostenible y que no cederán en la defensa de sus derechos.
Un diálogo que no rindió frutos
En un comunicado oficial, la organización sindical explicó que los retrasos en las obligaciones laborales vienen afectando gravemente a los trabajadores y sus familias. «Ante los reiterados atrasos en el pago de salarios, aportes al Sistema de Seguridad Social, prima y demás acreencias laborales, situación que viene afectando gravemente a los trabajadores y sus familias, se han agotado los canales institucionales de diálogo y gestión ante la administración de Asmet Salud EPS y se han elevado las correspondientes solicitudes ante las autoridades competentes, sin que a la fecha existan soluciones concretas que garanticen la normalización de las obligaciones laborales», señaló el texto. El sindicato destacó que los empleados han actuado con responsabilidad, privilegiando siempre el diálogo y el respeto por la institucionalidad.
La situación pone en jaque derechos fundamentales como el trabajo digno, el mínimo vital y la seguridad social de cientos de familias que dependen de los ingresos de los trabajadores de la EPS. Ante este escenario, el gremio hizo un llamado directo a las más altas esferas del poder ejecutivo y de control. «Solicitamos al señor presidente de la República, al Ministerio del Trabajo, al Ministerio de Salud y Protección Social, a la Superintendencia Nacional de Salud, a la Defensoría del Pueblo y a las demás autoridades competentes que, en el marco de sus funciones constitucionales y legales, intervengan de manera efectiva para garantizar el pago oportuno de los salarios, la seguridad social y las demás acreencias laborales, así como la continuidad en la prestación de los servicios de salud», exigieron en el comunicado.
Llamado a la intervención del nuevo Gobierno
La crisis laboral en Asmet Salud EPS no es nueva, pero la persistencia del incumplimiento y la falta de respuesta por parte de la administración han llevado a los trabajadores a radicalizar sus métodos de presión. El sindicato dejó claro que, si bien mantienen la disposición al diálogo, la paciencia tiene un límite. «La dignidad de los trabajadores y el cumplimiento de sus derechos no pueden seguir postergándose», concluyeron en su declaración, en la que advierten que la afectación no solo recae sobre los empleados, sino que también compromete la continuidad en la prestación de los servicios de salud a los usuarios. La movilización de la próxima semana será una prueba de fuego para la administración de la EPS y para el nuevo Gobierno nacional, que enfrenta el reto de intervenir de manera efectiva en una crisis que amenaza con escalar si no se ofrecen soluciones concretas.












