Un sismo de magnitud 5.6 sacudió la región de Pichigua, en Perú, según el reporte preliminar emitido por el Servicio Geológico Colombiano (SGC). El movimiento telúrico se registró el pasado martes 14 de julio a las 03:21 hora local, con epicentro localizado en el departamento peruano de Pichigua. Pese a que el fenómeno ocurrió en territorio peruano, el SGC colombiano informó sobre el evento, señalando que se trató de un sismo de origen tectónico con una profundidad de 140 kilómetros.
Debido a su considerable profundidad, el temblor fue percibido en varias localidades de Brasil, situadas a cientos de kilómetros del epicentro. Según los datos preliminares, en Río Branco, a 645 kilómetros del punto de origen, se registró una percepción leve. También se reportaron sensaciones en Guajará, a 792 kilómetros, y en Envira, a 809 kilómetros. El SGC advirtió que la información es preliminar y puede estar sujeta a cambios tanto en la magnitud como en la ubicación exacta del evento.
Colombia, un país en constante actividad sísmica
El reporte del sismo en la región de Pichigua cobra especial relevancia para Colombia, país que se ubica en el denominado Cinturón de Fuego del Pacífico, una zona donde ocurre aproximadamente el 80 % de los temblores más fuertes del mundo. La actividad telúrica en territorio colombiano está determinada por dos procesos de subducción principales: el choque de la placa de Nazca con la placa Sudamericana y la interacción de esta última con la placa del Caribe. Los departamentos con mayor registro sísmico en el país son Nariño, Chocó, Caldas y Santander. De hecho, el municipio de Los Santos, en Santander, es considerada la segunda zona más sísmica del planeta, después de una región en Japón.
Para medir la intensidad con la que un sismo es percibido por la población y sus efectos en estructuras, en Colombia se utiliza la Escala Macrosísmica Europea (EMS-98), que va desde la intensidad 2, catalogada como «apenas sentido», hasta más de 7, que corresponde a «daño severo». En la historia sísmica del país, cinco terremotos han sido especialmente mortíferos: el sismo de Ecuador-Colombia de 1868, que dejó aproximadamente 70 mil víctimas; el de Cúcuta en 1875, con una magnitud estimada entre 7.5 y 8.5 y 461 cuerpos recuperados; el sismo y tsunami de 1906, de magnitud 8.8, que causó 1.500 muertos; el terremoto de Páez en 1994, de magnitud 6.4 y 800 fallecidos; y el del Eje Cafetero en 1999, de magnitud 6.2, con más de 1.000 víctimas mortales.












