Un sismo de magnitud 7,4 sacudió Colombia el 10 de agosto de 2026, dejando un saldo de al menos 111 muertos y provocando una declaración de «desastre nacional». El epicentro se localizó cerca de San José del Palmar, en el departamento del Chocó, y afectó gravemente a Risaralda, Valle, Manizales y otras zonas del país. Inmediatamente después del terremoto, una ola internacional de ayuda de más de 15 países se activó, canalizada a través de la Cancillería colombiana, con ofrecimientos de apoyo logístico, equipos de búsqueda y rescate, personal médico y asistencia humanitaria.
Según el Servicio Geológico Colombiano (SGC), este es el sismo de mayor magnitud registrado en Colombia en la última década. El Puesto de Mando Unificado (PMU) reportó 111 fallecidos hasta el mediodía, mientras que las labores de evacuación y rescate de personas atrapadas bajo escombros se intensifican. La Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU (OCHA) advirtió que el trabajo de rescate depende de las primeras 72 horas, consideradas críticas para la atención médica y la búsqueda de sobrevivientes.
Apoyo internacional masivo desde las primeras horas
El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, recibió decenas de mensajes de solidaridad y ofrecimientos concretos de ayuda de líderes mundiales. El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, escribió en la red social X que su país «está lista para apoyar», ofreciendo expertos en desastres y personal médico. La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, aseguró: «Por supuesto, todo el apoyo que requiera, si es necesario, al pueblo de Colombia». Daniel Noboa, presidente de Ecuador, afirmó «Colombia, Ecuador está con ustedes» y puso a disposición un equipo USAR de 47 rescatistas con autonomía de siete días y perros de búsqueda. Nayib Bukele, presidente de El Salvador, fue contundente: «Desde El Salvador estamos en comunicación y listos para apoyar de inmediato con nuestros equipos de rescate, médicos, paramédicos, insumos o cualquier otra ayuda que nuestros hermanos colombianos consideren necesaria».
Desde el Cono Sur también llegaron gestos concretos. El Ministerio de Relaciones Exteriores de Perú señaló que están «atentos a las necesidades que informe el Gobierno colombiano para canalizar la ayuda de manera eficiente», ofreciendo expertos en ingeniería estructural. El presidente de Chile, José Antonio Kast, expresó: «Chile conoce el dolor y el desafío que dejan los sismos. Estamos disponibles para apoyar en lo que Colombia necesite». La senadora argentina Patricia Bullrich se dirigió directamente al presidente colombiano: «Presidente, lo acompañamos a usted y al pueblo de Colombia en este difícil momento. Mi solidaridad con aquellos que sufrieron pérdidas ante el fuerte terremoto que golpeó al país. Con su nuevo gobierno, vamos a seguir fortaleciendo los lazos y la ayuda entre nuestros países». El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, manifestó: «En nombre del pueblo brasileño, manifiesto mi solidaridad al pueblo colombiano, especialmente a las familias de las víctimas y a todos los afectados por los temblores. Brasil permanece a disposición de Colombia para brindar el apoyo necesario».
«Presidente, lo acompañamos a usted y al pueblo de Colombia en este difícil momento. Mi solidaridad con aquellos que sufrieron pérdidas ante el fuerte terremoto que golpeó al país. Con su nuevo gobierno, vamos a seguir fortaleciendo los lazos y la ayuda entre nuestros países».
Patricia Bullrich, senadora de Argentina
Europa también respondió con rapidez. El presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, declaró: «España está con Colombia en estos momentos tan difíciles» y activó protección consular y mecanismos de emergencia. Italia y Cuba ofrecieron equipos médicos. Desde Medio Oriente, el ministro de Relaciones Exteriores de Israel, Gideon Sa’ar, expresó: «Nuestros pensamientos y oraciones están con el pueblo colombiano en estos difíciles momentos» y evaluó el envío de especialistas en catástrofes. Venezuela, a través de un comunicado oficial, «pone a disposición del gobierno colombiano el envío de grupo de rescatistas y de ayuda humanitaria necesaria dentro del marco del respeto pleno a su soberanía y autodeterminación. Ante esta adversidad que afecta a nuestros hermanos colombianos, Venezuela se solidariza con las familias de las víctimas y con todos aquellos que han sufrido daños y pérdidas materiales».
Otros países como Bolivia y Ucrania expresaron solidaridad sin detallar recursos concretos, mientras que Panamá, Guatemala y otros se sumaron al coro de apoyo. La coordinación de toda esta ayuda se articula a través de la Cancillería colombiana, dirigida por el canciller Omar Bula, bajo protocolos multilaterales que buscan garantizar eficiencia en la atención de la emergencia. Con las primeras 72 horas en marcha, el país enfrenta una de sus peores catástrofes naturales recientes, mientras la comunidad internacional se moviliza para aliviar el dolor de las víctimas y reconstruir lo destruido.










