El Servicio Geológico Colombiano registró un sismo de magnitud 4.2 en el municipio de Los Santos, en el departamento de Santander, la noche del 24 de diciembre de 2023 a las 21:38 hora local. El evento, cuya información es preliminar y sujeta a posibles cambios, ocurrió a una profundidad de 145 kilómetros, con epicentro en las coordenadas 6.8055 de latitud norte y -73.1113 de longitud oeste. Este tipo de temblores es común en Colombia debido a su ubicación en el Cinturón de Fuego del Pacífico, donde se produce la subducción de las placas de Nazca bajo la Sudamericana y de la Sudamericana bajo la del Caribe.
La magnitud de 4.2 y la considerable profundidad del hipocentro indican un movimiento telúrico que, aunque perceptible en la región, no suele generar daños estructurales significativos. Santander se encuentra entre los departamentos más sísmicos del país, junto con Nariño, Chocó y Caldas, en un territorio de alto riesgo sísmico definido por dos grandes áreas de subducción de placas tectónicas. Los Santos, específicamente, es considerada la segunda zona más sísmica del mundo, mientras que el Cinturón de Fuego concentra el 80 por ciento de los temblores más fuertes a nivel global. La intensidad de estos eventos se mide mediante la Escala Macrosísmica Europea EMS-98, donde un nivel 4 implica que es sentido ampliamente, 5 que es sentido fuertemente, 6 que causa daño leve y 7 daño moderado.
Contexto histórico de sismos en Colombia y la región
Colombia ha sido testigo de numerosos sismos devastadores a lo largo de su historia, que subrayan la necesidad de preparación constante. Entre los más recordados figuran los de Ecuador y Colombia en 1868, con magnitudes de 6.3 y 6.7 que dejaron alrededor de 70.000 víctimas; el de Cúcuta en 1875, estimado entre 7.5 y 8.5, que causó 461 cadáveres solo en territorio colombiano; el de Esmeraldas en 1906, de 8.8, responsable de 1.500 muertos por tsunami en Tumaco; el de Páez en 1994, de 6.4 y cerca de 800 fallecidos; y el del Eje Cafetero en 1999, de 6.2, que provocó más de 1.000 muertos, 4.000 heridos y unos 500 desaparecidos. Estos eventos históricos resaltan la vulnerabilidad de la región andina y costera ante la actividad tectónica.
Autoridades y expertos recomiendan a la población de Santander y áreas aledañas mantener la calma, verificar estructuras y seguir protocolos de evacuación ante réplicas posibles, en un país donde la vigilancia sísmica del Servicio Geológico Colombiano es clave para mitigar riesgos.











