Un sismo de magnitud 4.6 se registró el jueves 23 de julio a las 17:50 hora local en el municipio de Los Santos, Santander, según informó el Servicio Geológico Colombiano (SGC). El epicentro del movimiento telúrico se ubicó a 7 kilómetros de Los Santos, a 10 kilómetros de Jordán y a 12 kilómetros de Zapatoca, todos en el departamento de Santander, con una profundidad de 150 kilómetros. La entidad aclaró que se trata de información preliminar, sujeta a cambios en magnitud y ubicación, y que el sismo fue sentido en varios municipios de la región.
Colombia se encuentra en el Cinturón de Fuego del Pacífico, una zona donde ocurre aproximadamente el 80% de los temblores más fuertes del mundo, debido a la interacción de dos placas tectónicas: la placa de Nazca con la Sudamericana y la placa del Caribe. Este contexto geológico convierte al país en un territorio de alto riesgo sísmico, con departamentos como Nariño, Chocó, Caldas y Santander entre los más activos. De hecho, el municipio de Los Santos es reconocido como la segunda zona más sísmica del mundo, lo que explica la recurrencia de eventos como el registrado este jueves.
Detalles del evento y medición sísmica
La intensidad del sismo se mide en Colombia mediante la Escala Macrosísmica Europea (EMS-98), que va desde intensidad 2, considerada como “apenas sentido”, hasta intensidad superior a 7, que indica “daño severo”. En esta ocasión, el movimiento telúrico de magnitud 4.6 y profundidad intermedia de 150 kilómetros fue percibido principalmente en los municipios de Los Santos, Jordán y Zapatoca, sin que se reportaran daños materiales o víctimas de manera inmediata. El SGC recordó que la información es preliminar y continuará monitoreando posibles réplicas o actualizaciones.
En la historia sísmica de Colombia, algunos eventos han sido particularmente devastadores. Entre los más mortíferos se cuentan el terremoto de Ecuador-Colombia de 1868, el terremoto de Cúcuta de 1875, el sismo y tsunami de 1906, el terremoto de Páez de 1994 y el del Eje Cafetero de 1999. Estos antecedentes subrayan la importancia de mantener una constante preparación y seguimiento de la actividad tectónica en el país, especialmente en regiones como Santander, donde la frecuencia sísmica es elevada. Las autoridades recomiendan a la población mantenerse informada a través de canales oficiales y seguir los protocolos de seguridad ante cualquier eventualidad.












