El Servicio Geológico Colombiano registró un sismo de magnitud 4.7 en el municipio de Los Santos, en el departamento de Santander, ocurrido el 11 de febrero a las 00:59 hora local. El epicentro se localizó en las coordenadas 6.818 de latitud y -73.1025 de longitud, con una profundidad de 143 kilómetros, según la información preliminar que podría ajustarse en magnitud y ubicación en actualizaciones posteriores.
Este evento forma parte de la actividad sísmica habitual en Colombia, un país situado en el Cinturón de Fuego del Pacífico, donde se concentran el 80 por ciento de los temblores más fuertes del mundo, debido a las zonas de subducción de las placas de Nazca con la Sudamericana, y de la Sudamericana con la del Caribe. Santander figura entre los departamentos más sísmicos del país, junto a Nariño, Chocó y Caldas, mientras que Los Santos se destaca como la segunda zona más sísmica del planeta.
Intensidad y medición en Colombia
La intensidad de los sismos en el territorio nacional se mide mediante la Escala Macrosísmica Europea o EMS-98, que clasifica los efectos desde el nivel 2, donde apenas se percibe el movimiento, pasando por el 3 de percepción leve, el 4 de sensación amplia, el 5 de percepción fuerte, el 6 con daños leves, el 7 con daños moderados, hasta superiores al 7 que provocan daños severos.
Recordatorio de sismos históricos devastadores
La historia sísmica de Colombia incluye eventos trágicos como los de Ecuador y Colombia en agosto de 1868, con magnitudes de 6.3 y 6.7 que dejaron cerca de 70.000 muertos y heridos; el de Cúcuta el 18 de mayo de 1875, estimado entre 7.5 y 8.5, que causó 461 fallecidos solo en territorio colombiano; el de Tumaco en 1906 de magnitud 8.8 acompañado de un tsunami con unas 1.500 víctimas; el de Páez en 1994 de 6.4 que se cobró alrededor de 800 vidas; y el del Eje Cafetero en 1999 de 6.2, con más de 1.000 muertos, 4.000 heridos y unos 500 desaparecidos.
Autoridades y expertos continúan monitoreando la zona para evaluar posibles réplicas y recomiendan a la población mantener la calma y seguir protocolos de prevención en esta región de alta actividad tectónica.















