Un sismo de magnitud 4.8 sacudió varios municipios de Colombia este lunes 10 de agosto, según reportó el Servicio Geológico Colombiano (SGC). El movimiento telúrico ocurrió a las 08:01 horas (hora local) y tuvo su epicentro en el municipio de San José del Palmar, en el departamento del Chocó, con una profundidad de 86 kilómetros.
De acuerdo con la información preliminar del SGC, el sismo se sintió con mayor intensidad en tres localidades: San José del Palmar, a 18 kilómetros del epicentro; El Cairo (Valle del Cauca), a 22 kilómetros; y Nóvita (Chocó), a 26 kilómetros. La magnitud reportada de 4.8 y la profundidad de 86 kilómetros son datos preliminares que podrían ajustarse conforme avance el análisis de los registros sísmicos.
Colombia en el Cinturón de Fuego del Pacífico
El país se encuentra ubicado en el Cinturón de Fuego del Pacífico, una zona de alta actividad sísmica y volcánica que concentra el 75% de los volcanes del mundo y el 80% de los temblores más fuertes del planeta. Esta condición geológica se debe a los procesos de subducción de las placas de Nazca, Sudamericana y del Caribe, que generan constante liberación de energía en forma de sismos. Los departamentos con mayor actividad sísmica en Colombia son Nariño, Chocó, Caldas y Santander.
Para medir la intensidad de estos eventos, en Colombia se utiliza la Escala Macrosísmica Europea (EMS-98), que va desde el nivel 2, considerado como «apenas sentido», hasta niveles superiores a 7, que indican daño severo. Un sismo de magnitud 4.8 como el registrado este lunes suele sentirse ampliamente, pero por su profundidad de 86 kilómetros y la distancia a los centros poblados, no se esperan daños estructurales significativos, aunque las autoridades recomiendan estar atentos a réplicas y a la información oficial del SGC.
Cabe recordar que Colombia ha experimentado sismos de gran magnitud en el pasado, como el terremoto de Ecuador-Colombia de 1868, el de Cúcuta en 1875, el sismo y tsunami de 1906, el terremoto de Páez en 1994 y el del Eje Cafetero en 1999, eventos que dejaron graves consecuencias y que refuerzan la importancia de mantener una cultura de prevención y respuesta ante emergencias sísmicas.










