Un fuerte sismo de magnitud 7, de carácter preliminar, fue reportado por el Servicio Geológico Colombiano (SGC) la noche del miércoles 24 de junio, a las 22:04 hora local. El movimiento telúrico se registró cerca de la costa de Venezuela, específicamente en una zona marina frente a ese país, a una profundidad de 73 kilómetros. De acuerdo con los primeros reportes, el epicentro se localizó a 73 kilómetros de Maracay, a 75 kilómetros de Isla Ratón y a 85 kilómetros de Valencia, todas ciudades venezolanas, en el departamento de Near Coast of Venezuela. Es importante destacar que la información entregada por el SGC es preliminar y está sujeta a cambios en magnitud y ubicación.
Si bien en Colombia no se reportaron afectaciones inmediatas, el evento sísmico de gran magnitud en la región caribeña enciende las alertas debido a la inestabilidad geológica de la zona. Tanto Colombia como Venezuela se encuentran en el denominado Cinturón de Fuego del Pacífico, una región que concentra el 75% de los volcanes activos del planeta y donde ocurre el 80% de los temblores más fuertes a nivel mundial. En el caso colombiano, la actividad sísmica es constante debido a la confluencia de las placas de Nazca con la Sudamericana y la placa del Caribe con la Sudamericana, generando dos áreas de subducción que producen una sismicidad permanente en el territorio.
Regiones de alta sismicidad en Colombia
Colombia, al estar ubicada en esta zona de constante actividad geológica, tiene departamentos como Nariño, Chocó, Caldas y Santander como los de mayor recurrencia sísmica. De hecho, el municipio de Los Santos, en Santander, es reconocido como la segunda zona más sísmica del mundo. La intensidad de los movimientos se mide en el país con la Escala Macrosísmica Europea (EMS-98), que va desde niveles de “apenas sentido” (intensidad 2) hasta “daño severo” (intensidad superior a 7). En la historia sísmica de Colombia, los terremotos más mortíferos incluyen los ocurridos en 1868 en la frontera con Ecuador, 1875 en Cúcuta, el tsunami de 1906 en Tumaco, el terremoto del río Páez en 1994 y el del Eje Cafetero en 1999.
Ante este tipo de eventos de gran magnitud, el llamado de las autoridades es a mantener la calma y a seguir únicamente la información oficial del Servicio Geológico Colombiano (SGC), que es la entidad encargada de monitorear y reportar la actividad sísmica en el país. La entidad recordó a la ciudadanía que, por la naturaleza preliminar de los datos, la magnitud y las coordenadas exactas del evento pueden ser ajustadas en las próximas horas tras un análisis más detallado.












