La secretaria de Salud del Valle del Cauca, María Cristina Lesmes Duque, descartó este lunes una alerta de salud pública tras el terremoto de magnitud 7,4 registrado el 10 de agosto en Colombia y precisó que el uso de tapabocas debe limitarse exclusivamente a las personas que se acerquen a zonas con daños estructurales. En declaraciones a medios, la funcionaria explicó que la contaminación del aire no representa un riesgo generalizado porque los destrozos no abarcan una extensión considerable en el departamento, pese a que en Cali se reportaron edificios caídos y afectaciones importantes.
Lesmes Duque fue enfática al señalar que no se han detectado enfermedades disparadas por el sismo, y que la principal preocupación sanitaria se centra en evitar que partículas de polvo ingresen al sistema respiratorio de quienes transiten por áreas con destrucción. “Si usted se va a acercar a un lugar donde hay destrucción, use el tapabocas para evitar que entren partículas de polvo a su sistema respiratorio. Pero si usted vive en esos barrios donde no hubo daños, esté tranquilo”, afirmó. La secretaria añadió que, a diferencia de lo que podría ocurrir en regiones donde los acueductos o alcantarillados resultaron afectados, en el Valle del Cauca no se presentaron deterioros en esos servicios clave, lo que reduce el riesgo de brotes infecciosos.
Vigilancia epidemiológica y recuperación
La Secretaría de Salud departamental mantiene una vigilancia estrecha ante un posible incremento de enfermedades respiratorias en las zonas con destrucción, aunque hasta el momento no se han reportado casos. Paralelamente, la infraestructura hospitalaria afectada por el terremoto avanza en su proceso de recuperación, mientras miles de familias que lo perdieron todo enfrentan condiciones críticas. En este contexto, la Gobernación del Valle del Cauca ha enviado 330 toneladas de ayuda humanitaria a los municipios afectados, con corte al 16 de agosto. El centro de acopio habilitado en la antigua Licorera recibe, organiza y despacha las donaciones entre las 7:00 a.m. y las 9:00 p.m.
“Quiero recordarles que los daños en el departamento del Valle del Cauca no son de un desastre extenso. A pesar de que en Cali hay un número muy importante de edificios caídos, ustedes saben que hay áreas de destrozo y no es una cosa de una extensión inmensa que permita decir que tenemos contaminación del aire”, afirmó María Cristina Lesmes Duque, secretaria de Salud del Valle del Cauca.
La ayuda humanitaria también ha llegado desde otras regiones del país. Juan Gerardo Sanclemente, asesor de Despacho de la Gobernación del Valle del Cauca, confirmó que el departamento recibió siete tractomulas y dos furgones con suministros recolectados por las primeras damas de Barranquilla, Katia Nule, y del Distrito Especial de Bogotá, Carolina Deik. Pese a la magnitud del terremoto, que dejó graves lesiones en Cali y alrededores, la secretaria de Salud insistió en que no hay problemas de enfermedades vinculados al sismo: “No tenemos problemas de enfermedades en este instante disparadas por el terremoto, lo que pudiera ocurrir en lugares donde los acueductos se deterioraron, donde tenemos grandes problemas de alcantarillado. Esto no pasó en el Valle del Cauca a pesar de las graves lesiones que tenemos”.










