El Ministerio de Educación de Colombia reveló en su informe más reciente que de cada 100 niños matriculados en primaria, solo ocho logran concluir una carrera profesional, técnica o tecnológica, con una tasa de culminación de pregrado que apenas alcanza el 12.8 por ciento. Esta alarmante cifra de deserción educativa, que acumula vacíos desde la educación inicial, básica y media, fue analizada por Rolando Roncancio-Rachid, rector de la Universidad de la Sabana, quien en diálogo con Infobae Colombia desglosó las causas multifactoriales, estrategias de retención y los elevados costos sociales que genera este problema persistente en el país.
La deserción no solo representa un fracaso individual, sino un obstáculo para el desarrollo nacional, especialmente en un contexto donde la inversión anual en educación asciende a 86 billones de pesos, gran parte de los cuales no se traduce en egresados preparados para el mercado laboral. En la Universidad de la Sabana, por ejemplo, el 48 por ciento de los estudiantes proviene de estratos 1, 2 y 3, lo que resalta la necesidad de políticas inclusivas que aborden las brechas desde temprana edad.
Causas multifactoriales y estrategias de retención
Los factores que impulsan la deserción son diversos e interconectados, abarcando aspectos académicos, socioemocionales, familiares, económicos, físicos y culturales, según explica Roncancio-Rachid. En la Universidad de la Sabana, se implementan medidas concretas como el acompañamiento uno a uno por profesores asesores, apoyos integrales de bienestar universitario y semestres de recuperación académica, diseñados para rescatar a estudiantes en riesgo. El rector enfatiza prioridades políticas clave, como fortalecer la educación inicial, el noveno grado y la transición de media a superior, para romper el ciclo de abandono.
«De cada 100 menores que son matriculados en primaria, solo ocho concluyen el ciclo escolar y logran culminar una carrera profesional, un técnico o un tecnólogo».
Ministerio de Educación, en su informe citado
Los impactos de esta deserción trascienden lo académico, generando costos humanos como frustración personal y rupturas familiares, sociales como mayor desigualdad y problemas de salud mental, financieros por la inversión no aprovechada y democráticos al debilitar la deliberación ciudadana informada. Esta preocupación cobra mayor relevancia en época de elecciones, donde diversos candidatos posicionan la educación como eje central de sus propuestas.
«Menor deserción no es solo un indicador institucional: es éxito en el proyecto de vida del estudiante y, al mismo tiempo, éxito en el proyecto de sociedad de un país».
Rolando Roncancio-Rachid, rector de la Universidad de la Sabana
«La educación, probablemente, es uno de los procesos sociales más multivariables que existen».
Rolando Roncancio-Rachid, rector de la Universidad de la Sabana
De cada 100 estudiantes que ingresan al sistema educativo desde primaria, solo ocho terminan graduándose de un programa de educación superior, subraya el rector, instando a una acción coordinada entre instituciones y el Estado para revertir esta tendencia y potenciar el capital humano del país.















