La cuarta Encuesta de mercado laboral de ProBogotá Región, elaborada por Invamer, reveló un panorama poco alentador para el empleo en la capital del país y sus alrededores. Según el estudio, solo cuatro de cada diez empresas en Bogotá y la región planean contratar nuevo personal durante el segundo semestre del año, una tendencia que responde a la incertidumbre económica y una marcada desaceleración en la generación de empleo. La encuesta, denominada ‘Presente y futuro del trabajo en Bogotá Región’, fue presentada por María Carolina Castillo, presidenta de ProBogotá Región, y contó con el análisis de Germán Párraga, empresario y vicepresidente de la junta directiva de Acopi Bogotá-Cundinamarca.
Las declaraciones de los líderes gremiales no dejaron lugar a dudas sobre la coyuntura. “Hoy los empresarios no están contratando porque no tienen más negocios. No están ampliando sus nóminas porque las empresas no están expandiendo su actividad y porque no están vendiendo más. Ese es el principal factor que está explicando la desaceleración en la generación de empleo”, afirmó María Carolina Castillo. La presidenta de ProBogotá Región fue enfática al señalar que la economía se encuentra “frenada y fría”, lo que obliga a las compañías a priorizar el mantenimiento de su operación actual antes que cualquier plan de crecimiento.
Contratos más flexibles y menor estabilidad laboral
Uno de los hallazgos más significativos de la encuesta tiene que ver con la transformación en la naturaleza de los vínculos laborales. Los contratos a término indefinido, que representaban el 52% de las vinculaciones en la medición anterior, cayeron diez puntos porcentuales para situarse en el 42%. Por el contrario, las modalidades de contratación más flexibles ganaron terreno: los contratos a término fijo pasaron del 20% al 24%, los de obra o labor crecieron del 12% al 20%, y la prestación de servicios subió ligeramente del 13% al 14%. Este cambio refleja una estrategia empresarial orientada a controlar costos y adaptarse a la volatilidad del mercado, evitando compromisos de largo plazo.
Germán Párraga explicó que “lo que estamos viendo es una economía muy frenada y muy fría, donde las empresas están buscando mantenerse, pero no crecer. Como el consumo no aumenta, pero los gastos sí, muchas compañías han tenido que concentrarse en reducir costos y eso hace que las decisiones de contratar nuevo personal se aplacen o, incluso, que se busquen alternativas como la automatización antes de ampliar las nóminas”. De hecho, el 45% de las empresas consultadas aseguró que su principal estrategia es capacitar a los trabajadores actuales, una cifra similar a la de 2023, lo que refuerza la idea de optimizar los recursos humanos existentes en lugar de incrementar la plantilla.
“Hoy los empresarios no están contratando porque no tienen más negocios. No están ampliando sus nóminas porque las empresas no están expandiendo su actividad y porque no están vendiendo más. Ese es el principal factor que está explicando la desaceleración en la generación de empleo”
María Carolina Castillo, presidenta de ProBogotá Región
Otro dato que preocupa a los analistas es la alta rotación laboral. El 59% de los trabajadores lleva menos de dos años en su empresa actual, y entre los jóvenes de 18 a 28 años esa cifra se dispara al 78%, lo que indica que este grupo es el que más ingresa al mercado laboral pero también el que más se desvincula. Solo el 19% de los empleados permanece más de cinco años en la misma organización. Además, el 57% de las empresas consultadas no cuenta con un departamento de recursos humanos, lo que evidencia la falta de estructuras formales para la gestión del talento. Las reducciones de planta en los últimos seis meses se atribuyeron principalmente a la situación económica del país (73%), a las finanzas de la empresa (55%) y a la necesidad de reducir costos (52%), mientras que los despidos por cambios en el modelo de negocio aumentaron del 13% al 18%. Por primera vez, la introducción de nuevas tecnologías fue mencionada como causa de desvinculaciones por el 2% de los empleadores.
Ante este escenario, Germán Párraga advirtió que el incremento de los costos laborales está llevando a las empresas a reorganizar horarios y optimizar equipos para evitar nuevas contrataciones, con el fin de no trasladar esos costos a los precios y no perder competitividad frente a la informalidad. La encuesta también reveló que los referidos continúan siendo el principal mecanismo para cubrir vacantes, mientras que ha aumentado el uso de la automatización y la vinculación de trabajadores independientes o freelancers para funciones específicas. La tendencia es clara: mientras la economía no muestre signos de reactivación en el consumo y las ventas, las empresas seguirán priorizando la estabilidad interna sobre la expansión de sus nóminas.












