El Congreso de Colombia se prepara para expedir una resolución que regule el ingreso y la permanencia de creadores de contenido e influencers en el Capitolio Nacional, luego de que incidentes recientes entorpecieran la labor legislativa. Diego González, secretario general del Senado, confirmó que la Mesa Directiva de esa corporación ya estudia un borrador que será enviado a la Cámara de Representantes para que ambas cámaras expidan una norma conjunta. La medida responde a la creciente presencia de particulares, equipos de Unidades de Trabajo Legislativo y generadores de contenido que, según González, han provocado interrupciones, roces, gritos y dificultades para el avance de plenarias y sesiones de control político.
El antecedente más inmediato ocurrió el pasado 27 de octubre de 2026, cuando el caricaturista Julio César González, conocido como «Matador», ingresó al Senado portando una pancarta crítica hacia la primera dama Ana Lucía Pineda. El hecho desató gritos y reclamos entre congresistas y requirió la intervención de la Policía. Este episodio, sumado a otros casos recurrentes de conductas consideradas agresivas o injuriosas por parte de visitantes, llevó a las mesas directivas del Legislativo a acelerar la discusión de las nuevas reglas. González señaló que el problema no responde a una ideología específica, pues bancadas de diferentes posiciones políticas han manifestado quejas similares.
Acceso restringido a plenarias y nuevas reglas de conducta
Según el borrador de la resolución, inicialmente solo los senadores podrán ingresar al recinto de la plenaria. La medida no prohibirá el acceso de creadores de contenido, sino que lo regulará, estableciendo zonas prohibidas y delimitando quién puede acceder a cada espacio. “Tanto particulares de equipos de UTL como personas que no hacen parte formal, así como los senadores de la plenaria, entorpecen por momentos la actividad legislativa y dificultan, en muchas ocasiones, con sus intervenciones, con hablar, con grabar”, explicó el secretario general del Senado. González aclaró que la decisión final sobre quién ingresa a la plenaria corresponde al presidente de cada sesión, pero que la asistencia masiva ha hecho insostenible el orden.
El funcionario enfatizó que el Capitolio es un edificio público pero no un espacio sin reglas. “Aunque parezca increíble, este es un edificio público, pero así como todas las otras ramas del poder público, usted no está en la obligación de permitir el acceso de todo el mundo”, sostuvo. Asimismo, advirtió que el Congreso debe seguir siendo el Congreso de los colombianos, pero pidió “actuar con respeto, con decoro, con absolutas reglas de conducta y de cívica para el trato con los congresistas”. La nueva regulación también prevé mecanismos disciplinarios: “Estamos tratando de regular también la extensión disciplinaria para que el funcionario o servidor público que incurra en esto con su excusa de que es generador de contenido, puedan compulsarse copias a las autoridades disciplinarias correspondientes”, agregó González.
“Esa decisión corresponde al presidente de la sesión, quien determina quién puede acceder a ese espacio. Y realmente la asistencia masiva de personas y de particulares, así como el tema de los generadores de contenido, nos está ocasionando bastantes dificultades, porque la organización y el buen funcionamiento de las sesiones y de la actividad legislativa, en cuanto a control político y aprobación de proyectos, se ha dificultado cada vez más”.
Diego González, secretario general del Senado de la República
El proyecto de resolución aún debe ser revisado por la Mesa Directiva de la Cámara de Representantes, y una vez expedido, no afectará a los periodistas acreditados, quienes continuarán con su labor informativa habitual. Una de las complejidades que ha enfrentado el Congreso es que buena parte de las visitas son gestionadas por los propios congresistas, lo que limita el control sin una regulación previa. González recalcó que se respetará el debido proceso: no se puede restringir el acceso sin reglas claras ni posibilidad de defensa. Con esta iniciativa, el Legislativo busca equilibrar la apertura a la ciudadanía con la necesidad de garantizar condiciones mínimas de orden y trabajo para los congresistas.










