La firma de inteligencia financiera S&P Global Market Intelligence advirtió que el eventual gobierno de Abelardo de la Espriella, quien obtuvo 12.959.542 votos en las elecciones presidenciales del pasado 21 de junio, enfrentará serias tensiones de gobernabilidad, riesgos de seguridad y un profundo giro económico caracterizado por un recorte del Estado y una mayor explotación de hidrocarburos. Así lo señaló el primer informe emitido por la calificadora tras el triunfo preliminar de la fórmula del movimiento Defensores de la Patria, integrada por De la Espriella y su vicepresidente electo, José Manuel Restrepo, en un análisis que evalúa el impacto económico, político, social y operativo del nuevo Gobierno.
Según el documento, la falta de mayorías legislativas será el principal obstáculo para la administración entrante. Con solo un escaño en la Cámara de Representantes y cuatro en el Senado, el partido gobernante deberá recurrir de manera intensiva a los poderes ejecutivos, lo que incrementa el riesgo de una alta conflictividad social y operativa para las empresas en el país. El informe detalla que De la Espriella planea emitir 90 decretos durante su primer día de gobierno y evalúa declarar estados de excepción para avanzar en su agenda, una estrategia que la firma considera altamente riesgosa para la estabilidad institucional.
Recortes, hidrocarburos y conflictividad social
El programa de gobierno anunciado propone una reducción de hasta el 40% del aparato estatal, acompañada de recortes de impuestos y una desregulación generalizada para atraer inversión extranjera. No obstante, el eje central del cuatrienio será el giro energético, con un fuerte impulso a la exploración de petróleo y gas, incluyendo la fracturación hidráulica o fracking. La meta es aumentar la producción de 700.000 barriles diarios actuales a 1,3 millones, lo que representa un cambio drástico en la política energética del país.
Este escenario, advierte S&P Global Market Intelligence, anticipa un incremento significativo de movilizaciones sociales en ciudades como Bogotá, Cali y Medellín, impulsadas por los despidos masivos en el sector público, la eliminación de entidades estatales y la reanudación de la erradicación forzada de cultivos de coca. Las protestas no solo representan un desafío político, sino que implican riesgos operativos para las empresas, debido al posible vandalismo y bloqueos en las vías. La firma señaló textualmente: “La falta de mayorías en el Congreso incrementará la dependencia de decretos ejecutivos y el riesgo de alta conflictividad social y operativa para las empresas en el país”.
«Al contar con solo un escaño en la Cámara y cuatro en el Senado, el gobierno dependerá fuertemente de poderes ejecutivos. De la Espriella planea emitir 90 decretos en su primer día y evalúa declarar estados de excepción para avanzar su agenda»
S&P Global Market Intelligence
Riesgos de seguridad y retaliaciones armadas
Otro de los frentes críticos identificados por la calificadora es el de seguridad. La estrategia de confrontación militar anunciada por el nuevo gobierno, según el informe, aumenta la probabilidad de ataques por parte de grupos armados como el Clan del Golfo, el Ejército de Liberación Nacional (ELN) y las disidencias de las Farc. Estas organizaciones podrían dirigir sus acciones contra infraestructuras clave como oleoductos, la red eléctrica y las carreteras, generando un impacto directo en la actividad económica y en la inversión extranjera. S&P Global Market Intelligence advirtió que “la estrategia de confrontación militar aumenta la probabilidad de ataques por parte de grupos como el Clan del Golfo, el ELN y disidencias de las Farc, lo que podría afectar infraestructuras clave como oleoductos, red eléctrica y carreteras”.
Este pronóstico se da en un contexto donde Colombia ya venía de un deterioro fiscal significativo. En 2021, la misma firma le retiró al país el grado de inversión, una referencia crucial para los prestamistas soberanos que permite acceder a deuda más barata. La pérdida de esa calificación se produjo tras la pandemia, el deterioro fiscal y el fracaso de la reforma tributaria del gobierno anterior. Ahora, con un presidente electo que propone una reducción drástica del Estado y una apuesta por los hidrocarburos, S&P Global Market Intelligence pone en duda la capacidad del nuevo gobierno para mantener la estabilidad económica y social, al tiempo que enfrenta los desafíos de una gobernabilidad fragmentada y un escenario de seguridad volátil.












