En un trágico suceso que ha conmocionado a la Policía Nacional y a la isla de San Andrés y Providencia, el cuerpo sin vida de la subteniente Jenyfer Alexandra Marciales Londoño fue hallado en su residencia oficial ubicada en la estación de Policía de Providencia, en el sector Agua Dulce, tras el tercer relevo de vigilancia el sábado 2 de mayo. Inicialmente reportada como una autolesión, la muerte de la oficial ha sido cuestionada por su familia, quien rechaza esta hipótesis y exige una investigación exhaustiva, especialmente a la luz de chats y reportes previos que revelan un presunto acoso laboral sufrido por parte del teniente Daniel Felipe Guzmán Medina, su jefe directo.
El incidente que antecedió a este desenlace ocurrió el lunes 16 de marzo alrededor de las 7:30 p. m. en el sector Aguadulce, frente a las Cabañas El Encanto, donde la subteniente Marciales documentó en un reporte escrito un episodio de humillación pública por parte del teniente Guzmán, quien supuestamente utilizó palabras soeces, la gritó y la ridiculizó delante de ciudadanos turistas y del personal bajo su mando, acompañado de miradas y palabras retadoras. La familia de la subteniente, liderada por su hermana Lady Marciales, ha entregado evidencias como chats, anotaciones, videos y audios que detallan hostigamientos constantes, incluyendo pitidos desde un vehículo para llamarla incluso durante su descanso y la redacción de anotaciones demeritorias en su formulario de seguimiento.
Denuncias de hostigamiento y protocolos previos
Semanas antes del hallazgo del cuerpo, la subteniente Marciales había reportado el acoso a sus superiores y fue enviada a Barranquilla bajo protocolos de seguridad y atención psicológica. Entre las pruebas reveladas por la revista Semana se encuentran mensajes donde la oficial describía la persecución implacable de Guzmán, quien no la dejaba en paz ni en momentos de supuesta tranquilidad, mandándole tocar la puerta de su habitación o pitando desde abajo. Además, dejó un mensaje preventivo a su familia con un contacto de confianza en la Policía, mientras ellos planeaban viajes y celebraciones, como un baby shower en julio para el que ya habían comprado vuelos a Barranquilla.
“No me dejó en paz ni en el supuesto descanso porque me mandaba tocar la puerta de la habitación, pitaba desde el vehículo abajo para llamarme”
Jenyfer Alexandra Marciales Londoño, subteniente de Policía
La familia cuestiona cómo en una estación llena de policías, comandada por la subteniente, no se escuchó el disparo de arma de fuego durante el día, destacando irregularidades que les dejan «muchos sinsabores». Lady Marciales reveló que su hermana le había contado previamente sobre la persecución y acoso laboral del teniente Daniel Felipe Guzmán Medina en Providencia. Por su parte, la Policía Nacional de San Andrés y Providencia emitió un comunicado confirmando que la oficial fue encontrada sin vida en su lugar de residencia y que de manera inmediata dispuso el inicio de investigaciones internas con la Fiscalía para esclarecer las circunstancias.
“Mi hermana primeramente ya me había contado de que el teniente Daniel Felipe Guzmán Medina había estado haciendo una persecución y ella había informado de este acoso laboral que estaba recibiendo en Providencia”
Lady Marciales, hermana de la subteniente
Actualmente, la Fiscalía recolecta pruebas forenses, testimonios y las evidencias entregadas, mientras la familia insiste en que las humillaciones, anotaciones negativas y hostigamientos por parte del jefe y subalternos pudieron ser factores determinantes. Este caso pone en el ojo público las dinámicas internas de la institución y la necesidad de mecanismos efectivos contra el acoso laboral en las fuerzas policiales.
“¿Cómo no van a escuchar un arma de fuego a las horas del día en una estación que está con policías en la que ella comandaba? Las irregularidades nos dejan muchos sinsabores”
Lady Marciales, hermana de la subteniente












