Las autoridades suizas han ordenado el congelamiento por cuatro años de los bienes pertenecientes a Nicolás Maduro y a 36 de sus allegados más cercanos, incluyendo a Cilia Flores, en el marco de una investigación por el saqueo de activos públicos venezolanos, narcoterrorismo y sobornos. Paralelamente, Estados Unidos, bajo la dirección de la fiscal Pam Bondi, incautó activos vinculados al régimen por un valor de 700 millones de dólares, abarcando mansiones, aeronaves, autos de lujo como una flota de nueve vehículos que incluye Rolls-Royce y Lamborghini, joyas, relojes Rolex con diamantes y Patek Philippe, así como lingotes de oro. Estas acciones se reportaron en agosto de 2025, culminando con la captura de Maduro y Cilia Flores el 3 de enero de 2026, quienes ahora permanecen detenidos en una prisión de Brooklyn.
Las incautaciones se extendieron a múltiples países, como Estados Unidos en zonas de Florida como Coral Gables y Sunny Isles, Nueva York, República Dominicana, Malasia, Turquía, Malta, Reino Unido, España e Italia. Entre los bienes decomisados a Maduro destacan residencias en Florida, estancias en República Dominicana y un avión Dassault Falcon 900EX, mientras que a Raúl Gorrín, propietario de Globovisión y La Vitalicia, se le quitaron 24 propiedades valoradas en más de 77 millones de dólares, incluyendo un apartamento en Nueva York por 19 millones. El rastreo involucró vigilancia de cuentas y propiedades, colaboración de funcionarios del régimen venezolano que a cambio buscan la liberación de sus cuentas o la devolución de mansiones, y el descubrimiento de sociedades en Malta a nombre de familiares.
Fortunas ocultas y el rastro del oro venezolano
La riqueza acumulada por la cúpula del régimen supera los 3.800 millones de dólares, equivalente a más de 14 billones de pesos colombianos al tipo de cambio de 3.712 pesos por dólar, con una fortuna atribuida directamente a Maduro que excede los 2.500 billones de pesos colombianos. Un elemento clave fue el envío de 113 toneladas de lingotes de oro a Suiza, parte de un esquema de fortunas ocultas rastreadas globalmente. Gorrín, por su parte, pagó más de 150 millones de dólares en sobornos a funcionarios venezolanos. Esta operación coordinada entre Suiza y Estados Unidos expuso viajes como el de Maduro y Cilia Flores a Estambul en septiembre de 2018, donde cenaron en el restaurante Nurs Et, vinculado a sus redes de lavado.
La detención de la pareja presidencial y el congelamiento de estos activos representan un golpe significativo contra las redes de corrupción del chavismo, con funcionarios del régimen optando por colaborar con la justicia en busca de beneficios, mientras el mundo observa cómo se desmantela un imperio construido sobre el desvío de recursos públicos venezolanos.

















