La Superintendencia de Sociedades ha iniciado una investigación formal contra la empresa Sanautos, sus directivos y accionistas principales, incluyendo a los hermanos Ernesto Serrano, Luz Stella Serrano y Jaime Serrano, así como al gerente Martín Nova y a los socios controlantes Luz Stella Serrano Pinto, Armando Serrano Pinto y Jaime Serrano Pinto. Esta acción se deriva de una solicitud presentada por William Serrano Pinto el 14 de junio de 2023, y culmina con la formulación de pliegos de cargos por presuntas irregularidades en el manejo financiero, la transparencia y el control empresarial de la compañía, con sede en Colombia y operaciones vinculadas a un predio en Bucaramanga y una empresa relacionada en Barrancabermeja.
La pesquisa surgió tras denuncias de socios minoritarios durante la asamblea anual de la empresa, donde se evidenciaron inconsistencias en los informes financieros, una notable caída en las ventas, préstamos concedidos a empresas relacionadas y la ocupación irregular de un predio en Bucaramanga que cuenta con una orden judicial de demolición no ejecutada hasta la fecha. Además, se cuestionan las operaciones sostenidas mediante préstamos con entidades vinculadas y el alquiler de activos, así como la aprobación de bonificaciones por parte del gerente Martín Nova a pesar del bajo desempeño general de Sanautos.
Antecedentes y filiales involucradas
Este no es el primer roce de Sanautos con la Superintendencia, ya que en 2018 se abrió un proceso por incumplimiento en la inscripción del grupo empresarial que incluye a Sanautos Motor S.A., Sanautos Asesores de Seguros Ltda. y la filial Comercializadora de Colecciones S.A., actualmente en liquidación. El control conjunto de la sociedad se rige por el artículo 260 del Código de Comercio, bajo el marco del Decreto 1736 de 2020, y busca proteger a los socios minoritarios conforme a la Ley 222 de 1995, particularmente su artículo 30, que podría derivar en sanciones significativas.
La situación se agrava por restricciones impuestas por Toyota en la venta de vehículos, lo que complica aún más la viabilidad operativa de Sanautos. La Superintendencia ahora profundizará en estos señalamientos para determinar responsabilidades y posibles medidas correctivas, en un contexto que resalta la importancia de la transparencia en el sector automotriz colombiano.











