Un reciente análisis de Insolvencia Colombia e IFI Inteligencia Financiera ha encendido las alarmas sobre el creciente riesgo de sobreendeudamiento que enfrentan los hogares colombianos, en un contexto marcado por el encarecimiento del crédito. El estudio, basado en datos de la Superintendencia Financiera de Colombia (SFC) y publicado por Infobae, revela que la deuda total de los hogares en el país asciende a más de 424 billones de pesos, cifra reportada a corte de marzo de 2026. Esta situación se ve agravada por la reciente decisión del Banco de la República de elevar su tasa de intervención al 12%, lo que incrementa el costo del dinero y encarece los préstamos de consumo y los avances de tarjeta de crédito.
Luis Benítez, director de Insolvencia Colombia e IFI Inteligencia Financiera, advirtió que el incremento de la tasa de intervención impacta de forma directa y progresiva en las tasas que los bancos comerciales cobran a sus usuarios. “El dinero hoy es costoso y cada peso prestado debe tener un propósito estratégico de alta rentabilidad o estricta necesidad”, afirmó. El análisis señala que la morosidad total en las entidades vigiladas por la SFC se sitúa en el 4,4%, mientras que el crédito de libre inversión representa el 28% del total de la cartera del sistema financiero colombiano. Además, se destaca que al cierre de 2025 había más de 17 millones de tarjetas de crédito activas, y 8,5 millones de adultos en Colombia poseen al menos una de estas plásticos.
Tarjetas de crédito, la principal causa de sobreendeudamiento
El análisis identifica a las tarjetas de crédito como el producto financiero más extendido y la causa número uno de sobreendeudamiento reportada en Colombia durante 2025. Benítez fue enfático al señalar que “financiar compras de consumo diario como mercados, ropa o salidas a cenar a múltiples cuotas con tarjetas de crédito es un error financiero crítico hoy en día, dado que las tasas de interés de este producto suelen rozar el límite de la tasa de usura permitida por la ley”. Como alternativa, el informe recomienda usar la tarjeta preferiblemente a una sola cuota, es decir, con 0% de intereses, o en campañas con meses sin intereses. Asimismo, sugiere no utilizar más de la mitad del cupo disponible para no afectar el puntaje crediticio.
“Quien tome un crédito hoy sin comparar tasas o sin calcular su verdadera capacidad de pago real, se está sometiendo voluntariamente a un escenario de vulnerabilidad financiera extrema en los próximos meses”.
Luis Benítez, director de Insolvencia Colombia e IFI Inteligencia Financiera
En medio de este panorama, el análisis propone alternativas para quienes necesiten acceder a financiación. Una de ellas es la compra de cartera, que durante 2025 fue utilizada por cerca de 850.000 colombianos, movilizando más de 14 billones de pesos. También se sugiere el crédito de libre inversión, pero solo si existe una capacidad de endeudamiento comprobada, un ingreso seguro y una tasa fija competitiva dentro del promedio del mercado. Benítez recomendó hacer un diagnóstico financiero antes de firmar cualquier pagaré durante el segundo semestre, midiendo el espacio real en el presupuesto para asumir una nueva cuota.
El llamado de los expertos es a la cautela y la planificación. Con una tasa de intervención en su nivel más alto, cada decisión crediticia debe ser evaluada con rigor para evitar caer en una espiral de deudas que ponga en riesgo la estabilidad económica de los hogares colombianos.












