Un terremoto de magnitud 7,4 sacudió el departamento del Chocó el pasado lunes 10 de agosto, dejando un saldo preliminar de 169 fallecidos y más de 900 heridos, según el primer balance oficial entregado por la Asociación Colombiana de Ciudades Capitales (Asocapitales) la mañana del martes 11 de agosto. El movimiento telúrico, cuyo epicentro se localizó a 12 kilómetros de San José del Palmar, tuvo una profundidad de 103 kilómetros y fue calificado como fuerte por el Servicio Geológico Colombiano debido a su origen tectónico en la zona de subducción. Ante la magnitud de la emergencia, el presidente Abelardo De La Espriella declaró el desastre nacional, movilizando recursos extraordinarios y equipos de rescate especializados. Las cinco capitales más afectadas —Cali, Pereira, Manizales, Armenia y Quibdó— fueron puestas en alerta roja, concentrando las mayores afectaciones en vidas humanas, infraestructura y servicios esenciales.
El balance general de Asocapitales reportó 1.575 viviendas dañadas, 61 edificios colapsados y seis aeropuertos con daños relevantes. Pereira se convirtió en una de las ciudades más golpeadas, con 66 muertos preliminares, once desaparecidos y 53 personas atrapadas tras el colapso de 65 edificaciones. El alcalde de Cali, Alejandro Eder, actualizó las cifras de su ciudad con 95 fallecidos, 949 heridos, 239 atrapados y 86 rescatados, sumado a disrupciones en el sistema de transporte masivo. En Manizales se registraron cinco fallecidos, 78 heridos, 17 edificaciones destruidas y trece incendios controlados, mientras que el aeropuerto La Nubia suspendió sus operaciones y se presentaron cortes de energía y caída de la red celular. La Catedral Basílica Metropolitana y la Universidad Nacional sede Manizales también sufrieron daños. Quibdó reportó inicialmente nueve muertos, cifra que la gobernadora del Chocó, Nubia Carolina Córdoba, elevó a 14, con 131 heridos y 3.500 afectados en el departamento; además, colapsaron escaleras en la Universidad Tecnológica del Chocó y al menos cinco menores desaparecieron en la Institución Educativa Carrasquilla. Armenia contabilizó 174 heridos, cinco edificios colapsados, daños en el aeropuerto El Edén —con torre de control y pista afectados— y problemas en la infraestructura del acueducto.
Operativos de rescate y declaración de desastre nacional
El presidente De La Espriella activó los protocolos de emergencia y canales de ayuda humanitaria, coordinando el envío de equipos USAR e ingenieros estructurales a las zonas críticas. La gobernadora Córdoba aseguró que la prioridad es atender a los 3.500 afectados en el Chocó y buscar a los desaparecidos, mientras que el alcalde Eder manifestó que la situación en Cali sigue siendo crítica con cientos de personas atrapadas. Las autoridades recomendaron no reingresar a viviendas dañadas sin validación profesional y consultar exclusivamente fuentes oficiales como el Servicio Geológico Colombiano y la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres. Pereira declaró un toque de queda excepcional y su sistema de comunicaciones permanece inoperativo. Bogotá y Medellín, que no reportaron daños estructurales significativos, enviaron apoyo logístico y humano a las zonas más afectadas. El resto de las 32 ciudades capitales del país no presentan emergencias críticas, pero mantienen protocolos activados y monitoreo constante ante posibles réplicas.










