Terremoto de 7,4 sacude Risaralda: 40 muertos y toque de queda en Pereira

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Un terremoto de magnitud 7,4 sacudió el centro de Colombia en la mañana del lunes 10 de agosto de 2026, dejando un saldo preliminar de 40 personas fallecidas en Pereira y el municipio de La Virginia, en Risaralda. Ante la magnitud de la tragedia, el alcalde de Pereira, Mauricio Salazar, decretó toque de queda, suspendió las clases en todo el municipio y declaró el estado de desastre público, con el objetivo de facilitar las labores de rescate y la atención a los afectados, reduciendo al máximo el tránsito de personas y vehículos por las calles.

De las 40 víctimas mortales, 37 se registraron en Pereira y 3 en La Virginia, mientras que en el área metropolitana se reportan 65 edificaciones colapsadas y al menos 15 estructuras donde podrían haber personas atrapadas. Las autoridades, coordinadas desde el Puesto de Mando Unificado (PMU), trabajan contrarreloj en la búsqueda de sobrevivientes utilizando técnicas especializadas de escucha entre los escombros, y advierten que el número de víctimas podría aumentar en las próximas horas a medida que avanzan las labores.

Medidas extremas para una emergencia sin precedentes

En un mensaje transmitido a la ciudadanía, el alcalde Mauricio Salazar fue enfático al solicitar la colaboración de todos los pereiranos. “Tengo que acudir a la solidaridad de todos los pereiranos para que se vayan para las casas. Dejemos que fluya el tránsito para los organismos de socorro y para las autoridades. Necesitamos acudir a la atención de esta emergencia. A partir de este momento declaro el estado excepcional de toque de queda”, declaró el mandatario local, quien además ordenó la suspensión de clases en todas las instituciones educativas del municipio.

«Tengo que acudir a la solidaridad de todos los pereiranos para que se vayan para las casas. Dejemos que fluya el tránsito para los organismos de socorro y para las autoridades. Necesitamos acudir a la atención de esta emergencia. A partir de este momento declaro el estado excepcional de toque de queda»

Mauricio Salazar, alcalde de Pereira

La red hospitalaria de la ciudad se encuentra al límite de su capacidad. Clínicas como Los Nevados, el Hospital Universitario San Jorge y Comfamiliar reportan saturación, mientras que la Clínica Noé tuvo que ser evacuada debido a los daños estructurales sufridos tras el sismo. Las autoridades sanitarias piden a la ciudadanía no acudir a los centros médicos si no es por una emergencia de extrema urgencia, para no colapsar aún más el sistema.

El Aeropuerto Internacional Matecaña cerró su terminal de pasajeros por los daños registrados en la infraestructura, aunque la pista de aterrizaje se mantiene operativa para permitir la llegada de vuelos de ayuda humanitaria y de rescate. Por otra parte, el sistema de teleférico Megacable reporta personas atrapadas en algunas de sus góndolas, aunque sin peligro inmediato; el rescate ha sido pospuesto para dar prioridad a las labores en los edificios colapsados donde hay mayores probabilidades de encontrar sobrevivientes.

El sismo, que tuvo una magnitud de 7,4 y se sintió en gran parte del centro del país, ha dejado una estela de destrucción en Pereira y La Virginia, dos de las localidades más afectadas. Mientras los equipos de socorro continúan su trabajo, el llamado de las autoridades es claro: la prioridad es salvar vidas, y para ello se necesita el compromiso de toda la comunidad para mantenerse en sus hogares y despejar las vías para los organismos de emergencia.

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