En un testimonio que estremece los cimientos de la seguridad en procedimientos estéticos, una esteticista que trabajaba en el centro ilegal Beauty Láser M.L., en el sur de Bogotá, se convirtió en testigo clave de la Fiscalía al revelar cómo la paciente Yulixa Toloza, de 52 años, mostró claros signos de alarma tras someterse a una lipólisis láser el 13 de mayo de 2024, pero los médicos a cargo normalizaron su estado y evitaron trasladarla a un centro de urgencias. La paciente falleció y su cuerpo fue abandonado en el municipio de Apulo, Cundinamarca, donde fue hallado seis días después, el 19 de mayo.
La testigo, identificada bajo el seudónimo de “Gabriela” para proteger su identidad, relató que la cirugía, que duró entre tres horas y media y cuatro horas y media, dejó a Yulixa en un estado crítico durante la recuperación, que se extendió por cerca de tres horas. “Ella salió como alrededor de las doce y veinte, doce y quince. Yo sí la vi muy pálida, la vi como mucho que contactar a respirar”, declaró la esteticista, quien aseguró que los médicos, entre ellos Eduardo David Ramos, detenido en Venezuela, y el anestesiólogo Leonardo, aún prófugo, minimizaron los síntomas. “Ellos todo lo normalizaron, pero yo sí, o sea, ella sí se ve rara”, agregó.
Un centro que operaba en la ilegalidad
El establecimiento, conocido como Beauty Láser M.L., no contaba con las autorizaciones necesarias para realizar cirugías, pese a lo cual, según la testigo, se habían practicado entre 300 y 500 procedimientos de liposucción o lipoláser. “Yo juraba que todo era legal, porque pues siempre hubo mucho movimiento y nunca hubo como Secretaría de Salud, algún problema ni nada”, afirmó “Gabriela”, quien también señaló que la paciente firmó un consentimiento informado sobre contraindicaciones y cuidados posteriores, y que antes de la cirugía expresó nerviosismo. La propietaria del centro, María Fernanda Delgado, capturada en Venezuela y quien habría trabajado antes en un local de Chapinero, fue quien, según la testigo, dijo: “La llevo por urgencias”, aunque esa acción nunca se concretó.
«Sí, claro. O sea, yo siento que se normalizó mucho el tema de la paciente. Sí, porque de pronto era un signo de alarma que ella estaba dando y los médicos lo normalizaron como algo muy completamente normal. Se hubiera podido prevenir»
“Gabriela”, esteticista testigo clave de la Fiscalía
La testigo, quien ha solicitado protección por temor a represalias, ya que aún habría personas vinculadas al caso que no han sido capturadas, describió una llegada constante de pacientes al centro, atraídos por recomendaciones. “Si fueron capaces de hacer eso a una paciente, son capaces de hacer cualquier otra cosa”, sentenció. El caso, que ha conmocionado a la opinión pública, pone en evidencia los riesgos de la práctica ilegal de procedimientos estéticos y la falta de controles en establecimientos que operan al margen de la ley, mientras las autoridades continúan la búsqueda del anestesiólogo prófugo y avanzan en las investigaciones para esclarecer la muerte de Yulixa Toloza.












