Desde La Veintitrés Manizales, informo sobre el Parque Arqueológico de Tierradentro, ubicado en Cauca y cercano al resguardo indígena de San Andrés de Pisimbalá, en el municipio de Inzá, que fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1995. Esta reserva destaca por una de las concentraciones de hipogeos excavados en roca más importantes del mundo y por sus murales precolombinos y pigmentos originales. Su administración está a cargo del Instituto Colombiano de Antropología e Historia, ICANH, y el recorrido se organiza en cinco sectores, con descenso por escaleras helicoidales que permiten explorar cámaras subterráneas y entender, de forma directa, la cosmovisión de una sociedad que hace más de 1.400 años concebía la muerte como un paso hacia otro plano de existencia.
Con más de 1.400 años de antigüedad, Tierradentro conserva murales y pigmentos originales en las paredes, que presentan diseños geométricos en rojo, negro y blanco y ofrecen pistas sobre la relación de las comunidades con el mundo de los muertos. El parque se distribuye en cinco sectores y las rutas de acceso varían según el punto de origen; el descenso por escaleras helicoidales guía a los visitantes a través de hipogeos excavados en roca y a lo largo de un recorrido que revela una aproximación única a su arquitectura funeraria. Este sitio no solo es un hallazgo arqueológico de primer orden, sino también un referente educativo y patrimonial que subraya la necesidad de guías oficiales para garantizar la conservación y el respeto a lugares sagrados.
Tierradentro, un legado que exige guía y cuidado
El parque se localiza cerca del resguardo indígena de San Andrés de Pisimbalá, en el municipio de Inzá, Cauca, Colombia, y su red de senderos varía según el punto de origen; las paredes conservan pigmentos de siglos pasados y muestran diseños geométricos en rojo, negro y blanco, signos de una identidad que conectaba arte, ceremonias y memoria colectiva.
«Este lugar revela una cosmovisión ancestral y la relación de una comunidad con la muerte como tránsito hacia otro plano.»
En resumen, Tierradentro no solo amplía la comprensión de saberes ancestrales y costumbres vivas, sino que impulsa prácticas de turismo responsable y la conservación del patrimonio cultural. Las autoridades destacan la importancia de contar con guías oficiales para orientar a los visitantes y proteger este patrimonio único que, desde hace más de 1.400 años, continúa hablando a través de sus hipogeos, murales y pigmentos.












