El Gobierno de Colombia, a través de los ministros de Trabajo, Antonio Sanguino, y de Hacienda, Germán Ávila, anunció que el nuevo salario mínimo para 2026, fijado en 1.750.905 pesos con un incremento del 23 por ciento, provocará un ajuste automático en los topes de precios para las viviendas de interés social (VIS) y prioritario (VIP). Esto elevará el tope para VIP a 90 salarios mínimos mensuales legales vigentes (Smmlv), equivalente a 157.581.450 pesos, mientras que el tope general para VIS alcanzará 135 Smmlv o 236.372.175 pesos, y en ciudades como Bogotá, Medellín, Cali y Barranquilla llegará a 150 Smmlv, es decir, 262.635.750 pesos. Sin embargo, el Ejecutivo evalúa desindexar estos topes del Smmlv para evitar incrementos automáticos que afecten el acceso a la vivienda de millones de familias.
Los subsidios asociados también se ajustarán: el subsidio clásico llegará hasta 2 Smmlv por 52.528.500 pesos, el concurrente a 20 Smmlv o 35.018.100 pesos, y el de arrendamiento se ubicará en el 60 por ciento del Smmlv, lo que equivale a 1.050.543 pesos mensuales. Estos beneficios, dirigidos a hogares con ingresos de hasta 4 Smmlv que no posean vivienda previa ni hayan recibido subsidios anteriores y estén inscritos en programas oficiales como Mi Casa Ya o el Fondo Nacional del Ahorro, buscan aliviar la carga económica por arriendo o créditos hipotecarios, aunque los topes representan un máximo para acceder a ellos y no una obligación de cobro para los constructores.
Gobierno llama a la moderación en precios de constructores
En este contexto, el Gobierno estudia incluir las VIS entre los bienes y servicios desindexados del Smmlv, con el fin de estabilizar los precios y ampliar el acceso habitacional. Los requisitos para optar por subsidios VIS incluyen ingresos familiares no superiores a 4 Smmlv, ausencia de propiedad inmobiliaria previa y no haber recibido subsidios anteriores, todo ello dentro de los marcos de los programas nacionales.
“El Gobierno evalúa una medida orientada a modificar el acceso a la vivienda para millones de familias en el país”
Antonio Sanguino, ministro de Trabajo
“Les queremos hacer un llamado especial al sector de la construcción en el sentido de que el establecimiento del tope de la VIS y VIP con unos valores en salarios mínimos es simplemente un tope y no una manera de obligatoria de cobrarles a los compradores esos valores, es un tope máximo para tener acceso al subsidio de vivienda, pero no es una obligación para el constructor cobrar hasta el tope”
Germán Ávila, ministro de Hacienda
“Deben ser razonables y equilibrados en la aplicación de esas promesas de compra-venta en salarios mínimos porque eso implica un incremento mucho más allá de los costos de producción por parte de los constructores y les generaría una renta excedida de recursos con una utilidad desmedida que no es razonable simplemente por la indexación de los salarios mínimos”
Germán Ávila, ministro de Hacienda
Esta medida, que entra en vigencia para 2026, subraya la necesidad de equilibrar los incrementos salariales con políticas habitacionales accesibles, instando al sector constructor a mantener precios razonables por debajo de los topes para no generar utilidades excesivas ajenas a los costos reales de producción.










