Tostadas francesas con panela, arequipe y bocadillo: receta que fusiona sabores colombianos

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Una fusión que cruza siglos y fronteras llega a las mesas colombianas: la tradicional tostada francesa, conocida en Europa como “pain perdu” o pan perdido, se reinventa con ingredientes emblemáticos de la despensa nacional como la panela, el arequipe y el bocadillo. La receta, publicada por el medio Infobae, propone un desayuno que no solo rescata la costumbre de reutilizar el pan del día anterior, sino que también incorpora sabores locales en cada bocado.

El origen de esta preparación se remonta a la antigua Roma, donde ya en un recetario del siglo V atribuido a Apicio aparecía una versión denominada “Pan Dulcis”. En Francia, el platillo adquirió el nombre de “pain perdu” precisamente por su función de aprovechar el pan duro y evitar el desperdicio de alimentos. Ahora, en Colombia, la receta da un giro al integrar productos autóctonos como la almojábana o el pan de yuca como base, y endulzantes naturales como la panela rallada o la miel de panela.

Una preparación en 25 minutos

La receta, que rinde para tres personas con dos tostadas cada una o seis porciones individuales, requiere apenas 25 minutos totales: diez de preparación y quince de cocción. Los ingredientes principales son seis tajadas de pan, dos huevos, una taza de leche, tres cucharadas de azúcar o panela rallada y dos cucharadas de mantequilla. El proceso consiste en remojar el pan en una mezcla de huevo batido con leche, panela, vainilla y canela, para luego dorarlo en una sartén con mantequilla hasta que quede crujiente por fuera y suave por dentro.

La versión colombiana admite múltiples variantes. Se puede usar pan campesino, pan de leche, almojábana o incluso pan de yuca. Como acompañamiento, se recomiendan frutas frescas como banano, guanábana, mango o fresas, y un toque final de miel de panela, arequipe o bocadillo derretido. Para quienes deseen conservarlas, las tostadas francesas pueden guardarse hasta dos días en la nevera o hasta un mes en el congelador, y lo ideal para recalentarlas es hacerlo en sartén o tostadora, evitando el microondas para no perder su textura.

Esta propuesta culinaria no solo ofrece un desayuno práctico y versátil, sino que también celebra la capacidad de la cocina colombiana para apropiarse de tradiciones globales y dotarlas de un sello local, transformando un plato clásico europeo en un homenaje a los sabores del trópico.

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