A menos de seis meses de su fecha prevista de entrada en operación comercial, fijada para diciembre de 2026, el Transmicable de San Cristóbal aún no tiene un operador definido. Transmilenio S.A., la entidad responsable del sistema, amplió hasta el 31 de julio de 2026 el plazo para la presentación de ofertas en la licitación que definirá quién se encargará de la operación del segundo cable aéreo de Bogotá. La decisión, materializada a través de la adenda N° 1 publicada en la plataforma Secop II, busca garantizar pluralidad de oferentes y máxima competencia, bajo los principios de transparencia y eficiencia en la contratación pública. La audiencia de adjudicación quedó programada para el 25 de agosto de 2026.
El presupuesto del contrato de operación asciende a 390.000 millones de pesos, distribuidos en un periodo de 10 años y 4 meses. Este monto contempla la gestión de un sistema que, una vez en funcionamiento, transformará la movilidad en la localidad de San Cristóbal, en el suroriente de Bogotá. El cable, de 2,8 kilómetros de longitud, contará con 144 cabinas activas más 4 de reserva, cada una con capacidad para 10 personas sentadas, accesibilidad para sillas de ruedas y espacio para bicicletas plegables. Se estima que transportará 4.000 pasajeros por hora por sentido, beneficiando a 35.000 usuarios diarios y a más de 400.000 habitantes de la localidad.
Avance de infraestructura supera el 90%
Mientras la definición del operador se extiende en el tiempo, la construcción de la infraestructura física avanza a buen ritmo. La estación Portal 20 de Julio registra un 94% de avance, mientras que Senderos de Altamira alcanza el 93% y La Victoria el 88%. Las tres estaciones, cuyos nombres fueron elegidos mediante participación ciudadana, son los puntos neurálgicos de un sistema que reducirá el tiempo de recorrido actual en hora pico de 45 a tan solo 10 minutos. Actualmente, se están realizando pruebas técnicas de las cabinas y del sistema, con una duración estimada de tres semanas, para garantizar su correcto funcionamiento.
El contrato de operación no solo contempla la gestión del cable, sino que también incluye componentes innovadores. Se implementará un sistema inteligente de gestión con programación dinámica de cabinas, se instalarán paneles solares para mejorar la eficiencia energética y se aplicará una política de género para la vinculación laboral del personal. Estos elementos buscan hacer del Transmicable de San Cristóbal un referente en movilidad sostenible e inclusiva, aunque el tiempo apremia para que el operador esté listo antes de la fecha límite de diciembre.












