En un anuncio calificado como histórico por las autoridades distritales, el alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, dio apertura oficial a la licitación pública para seleccionar al concesionario que construirá y operará la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales (Ptar) Canoas, un megaproyecto ambiental que busca descontaminar el río Bogotá y que llevaba tres décadas aplazado. La decisión, materializada tras recibir la no objeción del Banco Mundial, marca el inicio formal de un proceso que, según el cronograma establecido, tendría su adjudicación hacia mediados de 2027. La planta se ubicará en la cuenca media del río Bogotá y beneficiará directamente a los habitantes de Bogotá y Soacha, aunque su impacto se extenderá a toda la región.
El proyecto, que responde a una orden judicial emitida hace más de veinte años para recuperar el principal afluente del centro del país, contempla una capacidad de tratamiento de 16 metros cúbicos de agua por segundo en promedio. De acuerdo con las proyecciones oficiales, la infraestructura procesará el 70% de las aguas residuales de Bogotá y la totalidad de las generadas por el municipio de Soacha, atendiendo las descargas de 6,5 millones de habitantes para el año 2035. En total, más de 9,6 millones de personas —equivalentes al 17% de la población colombiana— resultarán beneficiadas con la reducción drástica de la contaminación orgánica, inorgánica y microbiológica en la cuenca media del río.
Un hito esperado por tres décadas
Durante el acto de apertura, el alcalde Galán subrayó la relevancia del momento y el esfuerzo institucional que hizo posible superar los obstáculos que durante años mantuvieron el proyecto congelado. “Hoy sin lugar a dudas es un hito histórico para Bogotá, para Soacha, para Cundinamarca y para Colombia. La apertura de la licitación pública para contratar la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales de Canoas es una decisión que nuestra ciudad y nuestra región ha venido esperando durante 30 años”, afirmó el mandatario. Galán agregó que, si bien la promesa de recuperar el río Bogotá ha tenido múltiples tropiezos, la articulación entre el Distrito, la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR), la Gobernación de Cundinamarca, el Gobierno nacional y la banca multilateral convirtió el proyecto en una realidad tangible.
La licitación se abrirá entre cuatro firmas precalificadas: APCA Aguas Canoas, Promotora del Desarrollo de América Latina SA de CV, Unión Ptar de la Sabana y APCA Ptar Canoas. El concesionario que resulte seleccionado asumirá la responsabilidad integral del proyecto, incluyendo la financiación, los estudios, el diseño, la construcción, la puesta en marcha, la operación, el mantenimiento y la gestión social y ambiental requerida. También deberá encargarse de la estabilización de infraestructura y la reversión de activos al final del contrato. Las entidades financiadoras del megaproyecto son la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá (Eaab), la CAR, el Distrito Capital, la Gobernación de Cundinamarca, el Gobierno nacional y la banca multilateral.
“La Ptar Canoas será una de las obras ambientales más importantes de este siglo para Colombia. Tratará en promedio 16 metros cúbicos de agua por segundo y beneficiará a más de 9,6 millones de personas, contribuyendo a recuperar nuestros ríos y proteger las especies”.
Carlos Fernando Galán, alcalde de Bogotá
Natasha Avendaño, gerente de la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá, destacó el efecto en cascada que tendrá la descontaminación del río. “Al reducir drásticamente la carga de contaminación orgánica e inorgánica y microbiológica en la cuenca media del río Bogotá, se generará un impacto en cascada que beneficiará la salud, la economía y la calidad de vida de los habitantes de los 80 municipios ribereños que se abastecen de las aguas del río Magdalena”, explicó Avendaño. La funcionaria detalló que los beneficios económicos proyectados ascienden a cerca de 600.000 millones de pesos anuales, derivados de mejoras en la producción agrícola, la eficiencia del suelo, la salud pública y la recuperación ambiental de la cuenca.
La Ptar Canoas completa el esquema de saneamiento del río Bogotá junto con la Ptar Salitre, ubicada en el noroccidente de la capital. Con su entrada en operación, se espera dar cumplimiento a las decisiones judiciales que desde hace más de dos décadas exigen medidas concretas para recuperar el principal afluente del centro del país. La obra, que había sido postergada durante décadas, se convierte así en uno de los proyectos ambientales más relevantes de Colombia en lo que va del siglo y en una respuesta concreta a una de las deudas ambientales más antiguas de la región.










