Cuarenta y tres días después del fuerte terremoto de magnitud 7,4 Mw que sacudió el occidente colombiano el pasado 10 de agosto, el Servicio Geológico Colombiano (SGC) emitió su primer boletín extraordinario de actividad sísmica destacada.
El reporte científico confirma que la corteza terrestre continúa en un proceso de reacomodo dinámico: mientras en la zona del epicentro principal las réplicas decrecen, un persistente enjambre sísmico en el Chocó supera ya los 1.500 movimientos telúricos y una nueva serie de temblores superficiales sacude a Chaparral, Tolima

Fuente: SGC
De acuerdo con el análisis de la Red Sismológica Nacional de Colombia (RSNC), la sismicidad desatada tras el evento de San José del Palmar no ha sido homogénea y se divide en dos bloques geológicos con dinámicas muy distintas:
- La secuencia natural de réplicas: Ubicada entre los 70 y 105 kilómetros de profundidad en municipios como San José del Palmar, Litoral de San Juan y Sipí. En esta zona se han registrado más de 330 sismos que muestran el comportamiento típico esperado: una curva en paulatino descenso tras el choque principal. En este sector solo dos temblores igualaron o superaron la magnitud 4,0, siendo el más fuerte la réplica de 4,8 $M_L$ ocurrida la misma mañana del 10 de agosto.
- Un enjambre activo por migración de fluidos: En contraste, entre Istmina, Medio San Juan y Sipí, a profundidades más intermedias (entre 30 y 60 kilómetros), la tierra no ha seguido el patrón usual de enfriamiento. En este sector se ha instalado un enjambre sísmico —donde no hay un sismo rey, sino múltiples eventos continuos— que acumula más de 1.500 temblores, 28 de ellos con magnitudes iguales o superiores a 4,0. Según los expertos del SGC, este fenómeno podría obedecer a la migración de fluidos liberados por deshidratación mineral en la losa subducida, facilitada por el cambio en las presiones y esfuerzos tras el sismo de agosto.
Chaparral, en alerta por sismos superficiales
El boletín del SGC incluyó un capítulo de atención prioritaria para la vertiente oriental de la cordillera: el municipio de Chaparral, en el sur del Tolima.
Allí, desde el pasado 20 de septiembre, los sismógrafos detectaron una actividad anómala de carácter cortical (a menos de 30 kilómetros de profundidad). En apenas 72 horas, la zona sumó al menos 280 temblores por encima de magnitud 2,0, de los cuales 11 han alcanzado o superado los 4,0 grados de magnitud.
Como hipótesis preliminar, los científicos evalúan si la enorme energía liberada por el sismo de 7,4 Mw en el Pacífico alteró el campo de esfuerzos regionales de la corteza, reactivando sistemas de fallas locales en el Tolima.
Preparación y pedagogía ciudadana
El Servicio Geológico reiteró a la ciudadanía que, con el conocimiento y la tecnología actual, los sismos no se pueden predecir ni en día, hora ni magnitud. La entidad recordó que Colombia es un territorio dinámico donde interactúan tres placas tectónicas (Nazca, Suramericana y Caribe) con un promedio de 2.400 eventos mensuales imperceptibles.
Las autoridades insistieron en combatir la desinformación en redes sociales, verificar siempre en los boletines oficiales del SGC y fortalecer los planes familiares y comunitarios de gestión del riesgo y evacuación.
Fuente: SGC










