La Alcaldía de Bogotá, a través de la Secretaría Distrital de Integración Social, liderada por Roberto Angulo, junto con la Policía de Infancia y Adolescencia y el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), trasladó este sábado 9 de mayo a 52 niñas, niños y adolescentes de la comunidad Emberá desde la Unidad de Protección Integral (UPI) La Rioja hacia entornos seguros en los Centros Amar de Bosa, Corabastos y Mártires II, tras detectar graves riesgos durante la celebración del Día de la Madre.
La activación de un plan de contingencia se dio ante situaciones de alto riesgo, como el consumo de alcohol entre adultos y menores, riñas y otras vulnerabilidades observadas en el lugar, incluyendo el caso de un adolescente de 13 años en estado de embriaguez, lo que motivó la intervención inmediata para salvaguardar la integridad de los menores.
Contexto de tensiones previas y protección constitucional
Esta acción se enmarca en un contexto reciente de tensiones en la UPI La Rioja, donde el pasado 4 de mayo dos funcionarias de Integración Social fueron agredidas por integrantes de la comunidad Emberá, sufriendo tocamiento indebido y lesiones leves. Los menores trasladados permanecerán en los centros de protección hasta que se establezcan compromisos familiares adecuados, priorizando siempre la defensa de sus derechos conforme al artículo 44 de la Constitución Política y el Código de la Infancia y Adolescencia, que colocan los intereses superiores del niño por encima de cualquier otro.
“Es su obligación constitucional cuidar a los niños y a las niñas. El art. 44 de la Constitución nos ordena que los derechos de los niños están por encima de los derechos de todos los demás”
Roberto Angulo, Secretario de Integración Social de Bogotá
Las autoridades reiteran la importancia de estas medidas preventivas y ponen a disposición las líneas de atención para emergencias y denuncias: 123 para casos generales, 155 para violencia de género, y los números 018000919748, 122 o 601 5702000 para contactar a la Fiscalía, invitando a la comunidad a reportar cualquier situación de riesgo que afecte a la niñez.










