En un violento asalto ocurrido el 31 de enero de 2026 en las cercanías de Quetame, Cundinamarca, sobre la vía Bogotá-Villavicencio, tres adolescentes de 15 y 16 años interceptaron un tractocamión e intentaron robar a dos polizones que viajaban ocultos en el vehículo, lo que derivó en el homicidio de uno de ellos tras propinarle 17 puñaladas con armas cortopunzantes. La víctima fatal rechazó entregar sus pertenencias, desencadenando la agresión letal, mientras que el otro polizón resultó herido en una pierna. Los jóvenes fueron capturados poco después en un área boscosa cercana por la Dirección de Tránsito y Transporte de la Policía Nacional y judicializados por la Fiscalía General de la Nación ante un juez de control de garantías por los delitos de homicidio y hurto calificado agravado.
La escena del crimen fue inicialmente catalogada como un accidente de tránsito, pero las investigaciones revelaron la verdad gracias a videos de cámaras de seguridad de una concesionaria vial, junto con otros elementos materiales probatorios que confirmaron el asalto premeditado. Los adolescentes exigieron las pertenencias de los polizones y, ante la negativa, desataron la brutalidad que dejó un saldo fatal y un herido.
Captura, imputación e internamiento preventivo
El boletín oficial de la Fiscalía General de la Nación, emitido el 5 de febrero de 2026, detalla que el fiscal de la Unidad de Reacción Inmediata (URI) Seccional Cundinamarca les formuló imputación de cargos a los tres adolescentes involucrados, quienes no aceptaron los cargos durante la audiencia. El juez ordenó su internamiento preventivo en un centro especializado para menores, mientras continúan las diligencias judiciales para esclarecer plenamente los hechos.
Este caso resalta la creciente preocupación por la delincuencia juvenil en las principales vías del país y subraya la importancia de la tecnología de vigilancia vial en la resolución de crímenes violentos, según reportes preliminares de las autoridades.















