Una tragedia enluta a una familia colombiana en Brasil. Tres mujeres de la misma familia murieron el sábado 8 de agosto cuando el helicóptero turístico en el que viajaban se estrelló contra la falda de un cerro en las montañas de Río de Janeiro, en un accidente que no dejó sobrevivientes. Las víctimas fueron identificadas como Rocío Cubillos, Wendy Manrique y Sofía Murillo, quienes tripulaban la aeronave junto al piloto brasileño Alessandro Rocha, también fallecido en el siniestro. El grupo había viajado por primera vez a Brasil para celebrar los quince años de una de las adolescentes de la familia.
El accidente ocurrió cerca de Vista Chinesa, en el área de Alto da Boa Vista, dentro del Parque Nacional de Tijuca. Según el relato de los familiares, la familia estaba conformada por seis personas que contrataron un recorrido panorámico de aproximadamente veinte minutos. Debido a la capacidad limitada de la aeronave, un helicóptero Robinson R44 con matrícula PP-MFS, el grupo fue dividido en dos: tres personas abordaron el primer vuelo, mientras que los otros tres esperaban su turno en tierra. El primer grupo nunca regresó.
Una espera angustiosa que terminó en tragedia
Víctor Manrique, familiar de las víctimas, relató al medio g1 los minutos de incertidumbre que vivieron tras el despegue. «Llegamos para un recorrido en helicóptero de 20 minutos. Éramos 6 personas. Nos dijeron que habría 3 personas por helicóptero», explicó. Los tres que quedaron en tierra aguardaron sin noticias durante un tiempo que se hizo eterno. «Pasó media hora y cuarenta minutos», recordó Manrique, quien decidió acercarse a preguntar qué estaba sucediendo. Fue entonces cuando le informaron que el piloto había comunicado la necesidad de realizar un aterrizaje de emergencia antes de perder contacto.
«El último viaje de la mitad de mi familia 💔 Gracias Dios, por permitirle a mi familia, conocer lo bello que es este mundo y ahora darle la oportunidad de conocer lo bello del paraíso. 🕊️🕊️🕊️ Mi hermanita, mi madre y mi sobrina! Las amaré siempre en esta vida y la otra!»
Víctor Manrique, familiar de las víctimas, en Facebook
La aeronave impactó en una zona boscosa y explotó de inmediato, desatando un incendio que consumió por completo los restos del helicóptero y de sus ocupantes, al tiempo que se extendió por la vegetación circundante. La alerta a los bomberos fue registrada a las 11:11 de la mañana. Un operativo de rescate conformado por cuarenta militares, once vehículos y cuatro unidades operativas, entre bomberos y el Grupo de Operaciones Aéreas, se desplazó hasta el lugar, pero no hubo nada que hacer: no se encontraron sobrevivientes y los restos estaban completamente calcinados.
Mientras las autoridades brasileñas investigan las causas del siniestro, la familia que esperaba en el hangar vivió una experiencia particularmente dolorosa. «Debido a circunstancias de la vida, ninguno de los tres pudimos subir al primer helicóptero porque llegaron primero. Y como llegaron primero, fueron los primeros. Íbamos a subir al helicóptero cuando llegaran», relató Manrique, visiblemente consternado. Pero quizás lo más desgarrador fue la forma en que se enteraron de la tragedia. «Nunca nos dieron la noticia. Nos enteramos por Internet», afirmó el familiar, evidenciando la falta de comunicación por parte de la empresa operadora del servicio turístico.
El segundo paseo en helicóptero fue cancelado de inmediato al conocerse el siniestro. La Cancillería de Colombia lamentó las muertes a través de un comunicado oficial y anunció que brindará acompañamiento a los familiares de las víctimas en Brasil, quienes deberán enfrentar ahora el difícil proceso de repatriación de los cuerpos y el duelo por una celebración familiar que terminó en la peor de las pesadillas. La comunidad colombiana y las autoridades del país han expresado su solidaridad con la familia, mientras se espera que las investigaciones determinen qué provocó la caída de la aeronave en medio de un vuelo que debía ser un recuerdo inolvidable y se convirtió en una despedida definitiva.










