Tres militares del Comando Conjunto de Operaciones Especiales (Ccoes) del Ejército Nacional resultaron heridos en la madrugada del domingo 11 de octubre tras el bombardeo ejecutado contra un campamento del Frente 33 de las disidencias de las Farc en la zona rural entre Tibú y El Tarra, en el Catatumbo. Los afectados fueron identificados como el capitán Geovanny Guerrero Montes y los soldados profesionales Luis Ángel Ceballos Ramírez y José Oswaldo Zapata Cuellar, quienes fueron evacuados por helicóptero hasta la clínica Medical Duarte de Cúcuta, donde permanecen bajo observación médica. Según el parte inicial, Zapata Cuellar presenta las heridas de mayor gravedad, mientras que el capitán y el otro soldado sufrieron lesiones leves.
La ofensiva aérea, en la que participaron aviones Kfir y Super Tucano de la Fuerza Aérea Colombiana, se desarrolló entre la noche del sábado 10 y la madrugada del domingo. Los militares del Ccoes fueron atacados cuando ingresaban a la zona intervenida para verificar los resultados del bombardeo. El acceso al punto estaba limitado por la presencia de minas antipersona, el riesgo de drones cargados con explosivos y un deslizamiento de tierra que se habría registrado tras el impacto de las bombas, lo que complicó la misión de reconocimiento y dejó sin piso, por ahora, una versión oficial detallada sobre las circunstancias exactas del ataque contra las tropas.
Operación contra el Frente 33
El presidente Abelardo de la Espriella confirmó que autorizó personalmente la operación y que se mantuvo en comunicación con el ministro de Defensa, el general retirado Jorge Enrique Mora, y con la cúpula militar durante todo el desarrollo del procedimiento. Este fue el cuarto bombardeo ordenado por su gobierno desde su posesión el 7 de agosto y el segundo que se ejecuta en el Catatumbo, luego de que en agosto se atacaran campamentos del ELN. El objetivo en esta oportunidad era una estructura del Frente 33 de las disidencias de las Farc, que opera bajo las órdenes de alias Calarcá. De acuerdo con fuentes de inteligencia, uno de los blancos principales de la operación sería Carlos Eduardo García Téllez, conocido con el alias de Andrey Avendaño.
El Ministerio de Defensa entregó un primer balance preliminar en el que reportó cuatro disidentes abatidos y la recuperación de sus cuerpos. En el lugar también fueron incautados 16 fusiles, cifra que inicialmente se había reportado como 12, además de material de intendencia. Se estima que en el campamento habría al menos 20 integrantes del Frente 33, y las autoridades no descartan que el deslizamiento de tierra haya cubierto parte del terreno, por lo que podría haber más cuerpos bajo los escombros. Habitantes de la zona registraron el sobrevuelo constante de las aeronaves durante el operativo, que dejó una huella de pánico en una región históricamente golpeada por la violencia.
Balance y expectativas del Gobierno
El Gobierno espera consolidar el saldo final de la ofensiva y establecer con claridad cómo se produjo el ataque contra los integrantes del Ccoes, un hecho que ha generado preocupación en los altos mandos castrenses. Mientras tanto, las tropas mantienen un alto nivel de alerta ante la posible utilización de drones explosivos por parte de los grupos armados ilegales que operan en el Catatumbo. El presidente anticipó que su administración entregará un informe más amplio cuando las tropas logren consolidar los resultados en terreno y se pueda verificar el estado de la zona intervenida, en la que todavía no se descartan nuevos hallazgos.










