Por primera vez en décadas, tres soldados profesionales de la Tercera División del Ejército Nacional han regresado a sus hogares para celebrar las festividades de fin de año junto a sus familias, tras años de servicio ininterrumpido en zonas de conflicto del suroccidente de Colombia. Javier Alonso López Úsuga, del Grupo de Caballería Liviano; Orlando Anaya Torres y Alejandro Riascos López, ambos del Batallón de Despliegue Rápido y este último del Batallón de Despliegue Rápido número cuatro con 33 años, recibieron la orden de traslado como reconocimiento a su destacado desempeño durante 2025. Los militares, con 18, 17 y 13 años de servicio respectivamente, disfrutarán de las celebraciones del 24 y 31 de diciembre de 2025 e inicio de 2026 en Medellín, Cartagena y Cali, tras haber operado en la vía Panamericana, el cañón del Micay y Buenos Aires en Cauca.
Los traslados fueron organizados por el Ejército Nacional con estrictos protocolos de seguridad, permitiendo que estos hombres, alejados de sus seres queridos por periodos prolongados, fortalezcan sus lazos familiares en un gesto de bienestar que eleva la moral de las tropas. Javier Alonso López Úsuga, quien patrulló la vía Panamericana y celebra su primer año nuevo en casa en diez años, regresa a Medellín como padre, esposo e hijo; Orlando Anaya Torres, originario de Villanueva en Bolívar y residente en Cartagena, participó en la construcción del puente militar La Esperanza; mientras que Alejandro Riascos López, oriundo de Buenaventura, se reencontrará con su hijo en Cali después de operaciones en Buenos Aires.
Reconocimiento al sacrificio en operaciones clave
Estos soldados han estado desplegados en regiones controladas por grupos armados, asegurando la movilidad y seguridad de las familias a través de patrullajes intensivos, seguridad perimetral en proyectos como el puente La Esperanza y acciones directas contra la estructura Jaime Martínez. El permiso representa no solo un merecido descanso, sino una medida estratégica para preservar el bienestar emocional de las fuerzas militares tras años sin reencuentros familiares.
«Este año, el Niño Dios llegó un poquito tarde, pero llegó».
Javier Alonso López Úsuga, soldado profesional
«El sueño no siempre es un ascenso ni una medalla, a veces el sueño es un plato servido por mamá, una risa de hijos, una sala llena de abrazos».
Comandante de la Tercera División, Ejército Nacional
Esta iniciativa subraya el compromiso del Ejército Nacional con el capital humano que defiende la paz en Colombia, permitiendo que estos héroes del suroccidente compartan las tradiciones navideñas con quienes más aman, recargando energías para continuar su labor en 2026.

















