Las universidades Nacional, Javeriana y del Rosario rechazaron públicamente la decisión del Gobierno nacional de retirar cerca de 50 piezas y contenidos de las salas de exposición permanente del Museo Nacional de Colombia, al considerar la medida un acto de censura y una afectación directa a la memoria colectiva del país. La orden ejecutiva, atribuida al Gobierno nacional en cabeza de Abelardo de la Espriella y ejecutada por la ministra de las Culturas, Paola Holguín, derivó en el desmonte de objetos, fotografías y documentos históricos vinculados a movimientos feministas, comunidades LGBTI+, víctimas del conflicto armado y acuerdos de paz, según denunciaron las instituciones educativas en sus pronunciamientos institucionales.
El retiro afectó las salas «Hacer sociedad», «Memoria y Nación» y «Fuerza, fe y sustancia», cuyos guiones fueron construidos a partir de más de dos décadas de investigación científica y procesos participativos mantenidos a lo largo de cinco administraciones presidenciales. Las tres facultades involucradas —la Maestría en Museología y Gestión del Patrimonio de la Facultad de Artes de la Universidad Nacional, la Facultad de Artes de la Pontificia Universidad Javeriana y la Facultad de Creación de la Universidad del Rosario— coincidieron en que la exclusión de relatos, objetos y testimonios por razones ideológicas o políticas constituye censura y desconoce los marcos normativos vigentes y los criterios técnicos de gestión patrimonial.
«No hay memoria común donde solo una voz decide qué merece ser recordado»
La Maestría en Museología y Gestión del Patrimonio de la Universidad Nacional tituló su comunicado con una frase contundente que resume la postura académica frente a la medida. «Expresa su más sentida preocupación y su profundo rechazo ante las decisiones tomadas por el Gobierno nacional que conducen al retiro de contenidos y al silenciamiento de memorias en el Museo Nacional de Colombia», señaló el texto, que además advirtió: «Consideramos que la exclusión de relatos, objetos y testimonios por razones ideológicas o políticas constituye una afrenta para quienes entendemos los museos como espacios de investigación, reflexión crítica, encuentro y construcción plural de lo común». La facultad subrayó que la presencia de estas piezas en los museos «no debería depender de su correspondencia con la orientación ideológica de un gobierno de turno».
«La censura de las salas del Museo no es un medio para sanar heridas; todo lo contrario, es un motor que le resta credibilidad a la institución, que deja en entredicho cualquier material cultural que se ponga en el lugar de los objetos que fueron desmontados sin el debido proceso, y en este sentido, es un ejercicio de violencia simbólica del Gobierno nacional a la ciudadanía.»
Facultad de Artes, Pontificia Universidad Javeriana
La Javeriana advirtió además sobre los riesgos institucionales de esta decisión: «Vemos con profunda preocupación el desconocimiento de los marcos normativos vigentes, del carácter profesional de nuestras instituciones culturales y, sobre todo, el reduccionismo con el que se están abordando nuestra historia, nuestra memoria, nuestras culturas y nuestra propia sociedad». En su pronunciamiento, la facultad instó al Ejecutivo a respetar el trabajo de investigación que sustentó el montaje de las salas afectadas y expresó su solidaridad con los equipos de curaduría, educación, conservación y registro del Museo Nacional.
Por su parte, la Facultad de Creación de la Universidad del Rosario defendió el propósito pedagógico de las colecciones museales: «Las colecciones de los museos permiten estudiar la historia, examinar sus conflictos y discutir sus distintas interpretaciones. La exhibición de una pieza ofrece la oportunidad de analizar críticamente las ideas, los movimientos o las personas con los que está relacionada. Su presencia en una sala tiene un propósito de conocimiento y discusión, distinto del homenaje o la adhesión». La institución se sumó al llamado de la comunidad museal «para que se revisen públicamente las decisiones adoptadas y se garanticen las condiciones necesarias para que el Museo Nacional cumpla su misión», y solicitó garantizar la autonomía curatorial y el pluralismo.
«Nos sumamos al llamado de la comunidad museal para que se revisen públicamente las decisiones adoptadas y se garanticen las condiciones necesarias para que el Museo Nacional cumpla su misión.»
Facultad de Creación, Universidad del Rosario
El retiro de piezas generó una ola de rechazo y varias jornadas de manifestaciones frente al Museo Nacional. El 19 de octubre, en horas de la tarde, estudiantes y docentes de las universidades de los Andes y Nacional realizaron clases al aire libre como forma de protesta simbólica. Las tres universidades expresaron su respaldo a los equipos humanos del Museo Nacional y coincidieron en que el desmantelamiento de los guiones, construidos durante más de dos décadas con metodologías participativas y rigurosidad científica, representa un precedente peligroso para la gestión del patrimonio público en Colombia. La comunidad académica insiste en que la memoria colectiva no puede quedar sujeta a los vaivenes ideológicos de un gobierno de turno, y pide una revisión pública de las decisiones adoptadas para que el Museo Nacional continúe cumpliendo su misión como espacio de encuentro, reflexión crítica y construcción plural de lo común.










