Tribunal de Barranquilla condena a Mancuso por 117 delitos en La Guajira

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La Sala de Justicia y Paz del Tribunal Superior de Barranquilla impuso una sentencia condenatoria contra Salvatore Mancuso Gómez, exjefe paramilitar, por la comisión de 117 delitos graves perpetrados contra la población wayúu y otros grupos indígenas y comunidades rurales en el departamento de La Guajira. Los crímenes ocurrieron entre los años 2002 y 2006, y fueron demostrados mediante pruebas y argumentos presentados por la Fiscalía General de la Nación, que vincularon directamente a Mancuso con otros cabecillas en la expansión armada bajo sus directrices.

Estos delitos incluyen homicidios, desapariciones forzadas, desplazamientos forzosos, actos de violencia de género y otras violaciones graves a los derechos humanos, ejecutados por integrantes del Frente Contrainsurgencia Wayúu, una estructura ligada al Bloque Norte de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC). Mancuso, como líder paramilitar, asumió responsabilidad en la dirección de estas operaciones para consolidar el control territorial en la región guajira, afectando profundamente a las comunidades asentadas allí.

Pruebas irrefutables sellan la condena

La Fiscalía presentó evidencias sólidas que detallaron la participación activa de Mancuso en la planificación y ejecución de estos actos, destacando su rol como ordenador principal de la violencia sistemática. La sentencia reciente subraya la responsabilidad del exparamilitar en la ola de terror que azotó La Guajira durante ese periodo, dejando un saldo devastador en la población indígena wayúu y otros grupos vulnerables. El Tribunal Superior de Barranquilla, sede de la audiencia, ratificó así el compromiso del sistema de Justicia y Paz con la verdad, la justicia y la reparación para las víctimas.

Este fallo representa un avance significativo en el proceso de desmovilización y juzgamiento de los antiguos comandantes de las AUC, recordando las secuelas duraderas de la violencia paramilitar en Colombia. Las comunidades de La Guajira esperan que esta condena contribuya a la no repetición y al fortalecimiento de la memoria colectiva en un territorio marcado por décadas de conflicto armado.

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