Trump acusa a Petro de exportar cocaína a EE.UU. y emite advertencia directa

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En una contundente rueda de prensa celebrada en Estados Unidos, el presidente Donald Trump lanzó duras acusaciones contra el mandatario colombiano Gustavo Petro, afirmando que este dirige fábricas de cocaína que envían el producto directamente a territorio estadounidense, y le profirió una advertencia explícita al decirle que «se tiene que cuidar su trasero». El evento tuvo lugar durante la madrugada del 3 de enero de 2026, en el marco de la explicación de los detalles sobre un ataque militar contra Venezuela y la subsiguiente captura de Nicolás Maduro.

Trump utilizó esta conferencia para revelar pormenores del incidente en Venezuela, donde fuerzas estadounidenses intervinieron decisivamente para derrocar al líder chavista, capturándolo en una operación relámpago. En medio de estas revelaciones, el presidente norteamericano desvío su atención hacia Colombia, señalando directamente a Petro como responsable de la producción y tráfico de cocaína hacia su país, intensificando así las tensiones diplomáticas entre Washington y Bogotá.

La advertencia directa de Trump

Durante la rueda de prensa, Trump no escatimó en palabras crudas para dirigirse a Petro, integrando sus acusaciones en el contexto más amplio de la lucha contra el narcotráfico en la región. La intervención se produce en un momento de alta volatilidad geopolítica, con la caída de Maduro abriendo nuevos escenarios en América Latina y reavivando debates sobre el rol de Colombia en el comercio ilegal de drogas.

«Tiene fábricas de cocaína, tiene fábricas dónde hace cocaína, y sí, creo que voy a seguir con mi primera declaración. Está haciendo cocaína y la está enviando a Estados Unidos. Se tiene que cuidar su trasero (mejor traducido como culo)».

Donald Trump, presidente estadounidense

Estas declaraciones de Trump han generado inmediata controversia en Colombia y la comunidad internacional, donde se espera una respuesta oficial del gobierno de Petro ante lo que muchos perciben como una afrenta personal y política. Mientras tanto, el foco permanece en las repercusiones del ataque a Venezuela, que podría reconfigurar el mapa de alianzas en el continente.

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