El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó a través de su red social Truth Social haber sostenido una llamada telefónica con su homólogo colombiano, Gustavo Petro, durante la noche del miércoles 7 de enero, describiéndola como un gran honor y anunciando los preparativos para una reunión bilateral en la Casa Blanca de Washington D.C. La conversación, que duró media hora, fue iniciada por Petro desde la Plaza de Bolívar en Bogotá y buscaba aclarar desacuerdos en la lucha antidrogas, en medio de tensiones previas entre ambos líderes. Trump detalló que se están coordinando los detalles entre el secretario de Estado, Marco Rubio, y la canciller colombiana, lo que podría desactivar la crisis diplomática y facilitar incluso la restablecimiento de la visa estadounidense para Petro.
Esta comunicación surge tras declaraciones incendiarias de Trump el domingo 4 de enero, cuando a bordo del Air Force One calificó a Petro como un líder enfermo que gobierna un país dedicado a producir y vender cocaína a Estados Unidos, afirmando que eso no duraría mucho tiempo. Petro, por su parte, había cuestionado bombardeos estadounidenses en el Caribe y la posible captura de Nicolás Maduro, enfatizando el aumento de incautaciones de cocaína, la sustitución de cultivos ilícitos y su rechazo al uso de glifosato. La iniciativa de la llamada fue impulsada por intercesión de políticos cercanos a Petro, quien también expuso preocupaciones por el cambio climático y la situación del Ejército de Liberación Nacional (ELN) en la frontera con Venezuela, donde ha estado matando campesinos en El Catatumbo.
Declaraciones directas de los mandatarios
En su publicación en Truth Social, Trump relató el intercambio con detalle: Petro llamó para explicar la situación de las drogas y otros desacuerdos, destacando el tono respetuoso de la charla y expresando su expectativa por la reunión venidera. Desde Colombia, Petro reveló que Trump le permitió hablar sin interrupciones, por lo que se limitó a dos temas clave para no extenderse: establecer comunicaciones directas entre cancillerías y los presidentes, advirtiendo que sin diálogo hay guerra. Ambos líderes vincularon la paz en la región, con Petro insistiendo en que la paz de Venezuela es la de Colombia y viceversa, y urgiendo eliminar al ELN como principal factor de violencia.
«Fue un gran honor conversar con el presidente de Colombia, Gustavo Petro, quien llamó para explicar la situación de las drogas y otros desacuerdos que hemos tenido. Agradecí su llamada y su tono, y espero reunirme con él en un futuro cercano. Se están realizando los preparativos entre el secretario de Estado, Marco Rubio, y la canciller de Colombia. La reunión tendrá lugar en la Casa Blanca en Washington, D.C.»
Donald Trump, presidente de Estados Unidos
«Me dejó hablar, entonces traté de no hablar tanto. Entonces toqué dos temas para no alargarme tanto: que se establezcan las comunicaciones directas entre cancillerías y el presidente. Si no se dialoga, hay guerra.»
Gustavo Petro, presidente de Colombia
«Venezuela está enferma, Colombia también está muy enferma. Gobernada por un hombre enfermo al que le gusta producir cocaína y venderla a los Estados Unidos, y no va a estar haciéndolo por mucho tiempo, déjame decirte.»
Donald Trump, presidente de Estados Unidos
«La paz de Venezuela es la paz de Colombia, y viceversa. Y hay que quitar el mayor factor de violencia que existe, que es el Ejército de Liberación Nacional (ELN), matando campesinos en El Catatumbo.»
Gustavo Petro, presidente de Colombia
Este diálogo marca un posible punto de inflexión en las relaciones bilaterales, tensionadas por posturas divergentes en la erradicación del narcotráfico, y abre la puerta a una agenda más amplia que incluye seguridad fronteriza y cooperación ambiental, con la esperada cumbre en la Casa Blanca como próximo paso concreto.

















