La Cámara de Comercio Americana en Colombia, AmCham Colombia, alertó sobre los riesgos que enfrenta el sector exportador no minero-energético del país debido al arancel global del 15 por ciento propuesto por el presidente de Estados Unidos, Donald J. Trump, con una vigencia inicial de 150 días. Este anuncio, realizado recientemente a través de su red social Truth Social, eleva la tarifa del 10 por ciento actual y podría golpear la competitividad de las exportaciones colombianas hacia su principal destino en este rubro.
María Claudia Lacouture, presidenta de AmCham Colombia, expresó preocupación por los impactos en sectores como el agroindustrial, las manufacturas, los alimentos procesados y los bienes industriales, que dependen en gran medida del mercado estadounidense. Sin embargo, un reciente fallo de la Corte Suprema de Estados Unidos limita las facultades presidenciales en materia de aranceles, estableciendo que tales decisiones corresponden al Congreso, lo que genera incertidumbre sobre la implementación efectiva de la medida. Los aranceles actuales permanecen vigentes hasta que la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza emita nuevas directrices.
Posibles reclamaciones y recomendaciones ante la incertidumbre
AmCham Colombia enfatiza que no habrá un cese automático de los aranceles ni devolución de pagos, ya que las posibles reclamaciones dependerán del estado de cada importación, ya sea liquidada, en revisión o dentro de los plazos de protesta, según la normatividad aduanera estadounidense. Ante este panorama, la entidad recomienda fortalecer la diplomacia comercial y diversificar mercados para mitigar los efectos, mientras que las empresas podrían verse obligadas a aplazar inversiones o renegociar contratos para adaptarse a la nueva realidad.
“Las posibles reclamaciones van a depender del estado de cada una de las importaciones, si está liquidada, en revisión o dentro de los plazos de protesta, conforme a la normatividad aduanera de Estados Unidos”
María Claudia Lacouture, presidenta de AmCham Colombia
Este desarrollo subraya la vulnerabilidad de las exportaciones colombianas no minero-energéticas frente a políticas proteccionistas en Estados Unidos, impulsando la necesidad de estrategias proactivas para proteger la economía nacional en un contexto de tensiones comerciales internacionales.















