El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, será anfitrión de una reunión multilateral con sus homólogos de Argentina, Bolivia, Ecuador, El Salvador, Honduras y Paraguay el próximo sábado 7 de marzo en el Trump National Doral Miami. Los mandatarios confirmados son Javier Milei de Argentina, Luis Fernando Camacho Paz de Bolivia, Daniel Noboa de Ecuador, Nayib Bukele de El Salvador, Nasry Asfura de Honduras y Santiago Peña de Paraguay, en un evento que excluye al presidente colombiano Gustavo Petro. Esta cita, que incluye sesiones plenarias y bilaterales, fue confirmada por un funcionario de la Casa Blanca y representa el primer gran encuentro multilateral de Trump tras su retorno a la presidencia en enero de 2025.
La reunión surge en el contexto de la captura de Nicolás Maduro en Caracas el pasado 3 de enero y una bilateral previa entre Trump y Petro el 3 de febrero, con un enfoque principal en la transición venezolana y el acercamiento de estos seis países latinoamericanos a Washington. Seis presidentes han confirmado su asistencia, priorizando temas como seguridad, cooperación económica, comercio bilateral y migración, lo que podría derivar en declaraciones conjuntas y mecanismos de seguimiento.
Temas clave y declaraciones oficiales
La agenda, aún no pública, se desarrollará en la sede de Miami por su logística y visibilidad, con la selección de invitados basada en el peso político de sus naciones y el perfil de los líderes. Fuentes cercanas indican posibles cambios de último momento en la lista de participantes, pero el objetivo principal es abordar desafíos compartidos del continente.
“construir consensos y enviar una señal de unidad frente a los retos que enfrenta el continente”
Asesor del Gobierno Trump, según EFE
“establecer líneas de trabajo conjunto que permitan enfrentar desafíos compartidos, considerando tanto la dinámica política actual de los países invitados como los retos económicos y sociales”
Funcionario estadounidense, citado por EFE
Este encuentro marca un hito en la diplomacia de Trump con América Latina, destacando la ausencia de Colombia en medio de tensiones regionales post-Maduro y abriendo vías para una mayor coordinación hemisférica en un momento crítico para la estabilidad continental.















