James Michael Winkles, un turista británico de 30 años, falleció ahogado en las playas de El Laguito, en Cartagena, el domingo 22 de marzo, mientras celebraba su boda. La tragedia ocurrió cuando el hombre ingresó al mar para nadar, ignorando las advertencias sobre el incremento en la intensidad del viento y el oleaje emitidas por las autoridades marítimas. Salvavidas locales intentaron rescatarlo, pero su muerte fue constatada en la misma playa por los equipos de socorro que acudieron rápidamente a la emergencia.
El incidente tuvo un profundo impacto emocional en su pareja sentimental, quien presenció el suceso en medio de lo que debía ser un día de celebración. Testigos, entre comerciantes y turistas presentes, relataron cómo el viento agitó las aguas de manera inesperada, convirtiendo un momento de alegría en una desgracia irreparable. Ahora avanza el proceso de repatriación del cuerpo hacia el Reino Unido para sus honras fúnebres.
Testimonio de un vendedor local
Carlos Iriarte, un vendedor ambulante en la zona, fue uno de los primeros en percatarse del ahogo y narró los dramáticos minutos del rescate, destacando la tristeza de ver a la novia destrozada por la pérdida de su ser querido en tierra extranjera.
“Cuando yo llegué al muchacho, nos lo encontramos aquí ahogándose en las playas… llamamos a las autoridades, las autoridades vinieron y sacaron el cuerpo”
Carlos Iriarte, vendedor local
“En ese momento me dio dolor ver a la muchacha, porque ellos no son de aquí, son extranjeros”
Carlos Iriarte, vendedor local
Este lamentable suceso subraya la importancia de respetar las alertas de las autoridades marítimas en zonas de playa, especialmente durante temporadas con condiciones climáticas variables, y deja un vacío en la comunidad turística que frecuenta El Laguito.












