Un ciudadano estadounidense de 36 años, identificado como Jean Roody Dagobert, fue hallado sin vida en un apartamento tipo Airbnb ubicado en el sector Laureles-Estadio de Medellín, luego de una noche de fiesta que habría iniciado en el Parque Lleras. Cuatro mujeres que lo acompañaban son ahora investigadas por su posible responsabilidad en la muerte del turista, cuyo cuerpo fue encontrado en su habitación tras reportarse la desaparición de una cadena de oro que portaba la víctima.
De acuerdo con las primeras pesquisas, el ciudadano estadounidense estaba de visita en la ciudad junto con familiares y amigos, y había alquilado el inmueble en la carrera 76A con calle 48C. En la madrugada posterior a la jornada de fiesta, los acompañantes notaron que a Dagobert le faltaba una cadena de oro y, al verificar su estado, lo encontraron sin signos vitales. En ese momento, dos de las mujeres que estaban en el apartamento huyeron por las escaleras, mientras que otras dos saltaron del balcón para escapar. Una de ellas fue retenida por los testigos, hallándose en su poder joyas, entre ellas la cadena que pertenecía a la víctima.
Investigación en curso y posibles causas
El Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) de la Fiscalía General de la Nación, a través del Grupo de Actos Urgentes y bajo la coordinación de la Fiscalía Quinta Seccional, asumió el caso. Tras realizar la inspección técnica del cadáver y recolectar elementos materiales probatorios, se investiga si la muerte se produjo por asfixia mecánica o por el suministro de alguna sustancia, posiblemente escopolamina, aunque ninguna versión ha sido confirmada oficialmente. Las autoridades buscan determinar la responsabilidad de las cuatro mujeres en los hechos, así como dar con el paradero de las tres que lograron escapar.
El caso ha reavivado las alarmas sobre los riesgos que enfrentan los turistas extranjeros en Medellín, especialmente en zonas de alta concurrencia como el Parque Lleras, donde suelen ocurrir encuentros entre visitantes y locales. En respuesta, la Alcaldía de Medellín, en articulación con la Policía, la Fiscalía, el Ejército, Migración Colombia y el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, ha intensificado los operativos en estos sectores para combatir delitos de alto impacto y prevenir situaciones que pongan en peligro a los ciudadanos y visitantes.












