Ubpd analiza ADN para identificar restos de Camilo Torres en Bucaramanga

Compartir en redes sociales

La Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas (Ubpd) progresa en la identificación de un cuerpo recuperado el 19 de junio de 2024 en el Patio Cemento de Bucaramanga, Santander, que podría pertenecer al sacerdote Camilo Torres Restrepo, quien falleció el 15 de febrero de 1966 en un combate con el Ejército. El proceso se encuentra a la espera de los últimos resultados genéticos provenientes de laboratorios acreditados en Colombia y Estados Unidos, tras la exhumación de muestras de familiares en diciembre de 2024 y su envío a territorio norteamericano en la primera semana de diciembre de 2025.

Esta investigación humanitaria, solicitada en 2023 por el buscador de Camilo Torres para disipar la incertidumbre de más de seis décadas, involucra un equipo multidisciplinario de investigadores humanitarios, médicos forenses, antropólogos, odontólogos y genetistas. Los análisis morfológicos, forenses y de ADN se realizan en el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses de Colombia, así como en laboratorios estadounidenses, y ya han arrojado coincidencias preliminares en edad, sexo, talla, contextura y traumatismos óseos con la descripción de las lesiones post-mortem reportadas en 1966.

Una búsqueda que supera los dos años de esfuerzos incansables

Camilo Torres Restrepo, cuya muerte en combate derivó en un manejo clandestino del cadáver y una sepultura secreta, ha sido objeto de múltiples intentos fallidos por localizar sus restos, incluyendo una exhumación en 2016 en el Panteón Militar de la Quinta Brigada en Bucaramanga, cuyos resultados de ADN resultaron negativos. La Ubpd, primera entidad en Colombia con registro oficial de desaparecidos y donde la madre del sacerdote, Isabel Restrepo, figura como una de las primeras buscadoras, lidera ahora este proceso que supera los dos años de investigación rigurosa.

El informe final de estos exámenes no solo permitirá la entrega digna del cuerpo a su buscador, sino que representa una esperanza renovada para miles de familias de desaparecidos en el país, al demostrar el compromiso con la resolución de casos emblemáticos que han marcado la historia nacional durante seis décadas.

Sigue leyendo