Con el objetivo de visibilizar el drama de las más de 137.000 personas que permanecen desaparecidas en Colombia, la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas (Ubpd) inauguró la exposición inmersiva “La búsqueda: un lugar de encuentro” en la Sala E de la Cinemateca Distrital de Bogotá. La instalación, que estará abierta al público del 6 al 30 de agosto, busca acercar a la ciudadanía al complejo fenómeno de la desaparición forzada a través de relatos de familiares, proyecciones audiovisuales y un diseño sonoro que sumerge al visitante en la experiencia de quienes llevan décadas buscando a sus seres queridos.
Carlos Hernán Marín Arias, subdirector de la Ubpd, explicó que la iniciativa pretende “visibilizar lo que significa el fenómeno de la desaparición en Colombia” y, al mismo tiempo, “aliviar el dolor de esas familias que durante tantos años están buscando a su ser querido desaparecido”. La exposición, de carácter pedagógico y acceso gratuito, funciona como un espacio de encuentro entre la sociedad y una realidad que, según la entidad, sigue vigente y afecta a miles de hogares desde hace décadas. “Poder encontrarlo y devolverlo al seno de la familia genera ese cierre de ese ciclo, de ese dolor”, señaló el subdirector.
Un recorrido de 15 minutos por la memoria y la esperanza
La experiencia inmersiva está diseñada para durar aproximadamente 15 minutos, tiempo en el que los asistentes pueden conocer de primera mano las historias de resistencia y lucha de las familias buscadoras. “Son 15 minutos para que conozcan lo que significa el fenómeno de la desaparición y nos ayuden a invitar a muchas más personas”, afirmó Marín Arias. La muestra, producida en alianza con el Festival Internacional de Cine por los Derechos Humanos (Ficdeh), busca romper el silencio que rodea a la desaparición forzada y convocar a la ciudadanía a aportar cualquier información que pueda ser clave para las investigaciones. “Queremos que estas personas pierdan el miedo y entiendan que esa pequeña información puede representar encontrar a una persona con vida o el cuerpo de un desaparecido y devolvérselo a su familia”, añadió el subdirector.
“Cada vez que logramos reencontrar a familiares vivos o entregar el cuerpo de un desaparecido, es el momento culmen para la búsqueda y el día en que sentimos que estamos haciendo la tarea”.
Carlos Hernán Marín Arias, subdirector de la UBPD
La exposición estará abierta al público de martes a viernes, en horario de 2:00 p. m. a 6:00 p. m., mientras que los sábados, domingos y festivos el acceso será de 11:00 a. m. a 6:00 p. m. La Ubpd destacó que la muestra no solo es un ejercicio de memoria, sino una herramienta activa de búsqueda humanitaria, cuyo fin último es restituir a las familias a sus seres queridos, ya sea con vida o mediante la entrega digna del cuerpo.
El caso de Salomón Mayusa, un símbolo de resistencia
Uno de los casos emblemáticos que resuena en esta exposición es el de Salomón Mayusa Prada, cuya búsqueda se extendió por 32 años. Salomón, uno de nueve hermanos de la familia Mayusa Prada, fue conocido por su militancia social y política. De los nueve hermanos, cuatro fueron asesinados y dos mujeres estuvieron encarceladas, lo que convierte a esta familia en un ejemplo de lo que significa ser luchador social en Colombia. La búsqueda de Salomón se formalizó en 2020, y tras una exhumación en diciembre de 2023, su identidad fue confirmada por Medicina Legal cuatro meses después.
En agosto de 2024, la Ubpd hizo entrega digna del cuerpo de Salomón a su familia, en una ceremonia presidida por el padre Javier Giraldo, junto al Movimiento Nacional de Víctimas de Crímenes de Estado (Movice). Su hermana, Carmen Mayusa, describió a su familia como “una familia de resistencia ante la adversidad de lo que significa ser en Colombia un luchador social”. Por su parte, Kelly Johana, hija de Salomón, expresó el vacío que marcó su vida la ausencia de su padre: “Va a ser un cambio de vida porque desde que nací no tengo recuerdos de él… uno siempre quiere tener a su papá”.
La Ubpd recordó que, a pesar de los avances, muchas familias llevan entre 30 y 40 años buscando sin respuestas. Por ello, la exposición “La búsqueda: un lugar de encuentro” se erige como un puente entre la sociedad y quienes aún esperan, con la certeza de que cada dato, por pequeño que parezca, puede ser el inicio del reencuentro.












