La UEFA y la CONCACAF, lideradas por sus presidentes Aleksander Ceferin y Victor Montagliani, han elevado una solicitud formal a la FIFA para que distribuya al menos 10 millones de dólares adicionales a cada una de las 211 federaciones afiliadas durante el ciclo 2027-2030. Esta petición, que de concretarse implicaría un desembolso total cercano a los 2.100 millones de dólares —unos 31.550 millones de pesos colombianos por federación—, fue presentada mediante una carta conjunta a la que tuvieron acceso las agencias Press Association y AFP, y está dirigida al presidente de la FIFA, Gianni Infantino, en la antesala de las elecciones presidenciales del organismo previstas para marzo de 2027.
En la misiva, Ceferin y Montagliani argumentan que la FIFA cuenta con reservas proyectadas de alrededor de 6.000 millones de dólares para 2026, lo que permitiría liberar estos recursos sin necesidad de recurrir a capital privado. La solicitud surge en medio de la controversia generada por la propuesta de Infantino de crear una empresa valuada en 20.000 millones de dólares, con la venta del 20% a inversores privados, para gestionar las competiciones de la FIFA, incluidos los Mundiales masculino y femenino. Los dirigentes europeos y norteamericanos consideran que esa operación no es necesaria y que las reservas actuales son suficientes para financiar el desarrollo de las federaciones, una responsabilidad que, según sostienen, es institucional y no discrecional.
Una petición que agita el tablero previo a las elecciones de 2027
La carta, enviada recientemente sin una fecha exacta precisada, propone que las dos confederaciones elaboren un análisis conjunto y lleven recomendaciones al Consejo de la FIFA. Los firmantes enfatizan que las reservas del organismo no bajarían de 1.500 millones de dólares en ningún momento del período, incluso si se registra un déficit después del Mundial. El nivel de fondos solicitado es un 50% superior al fijado para el ciclo 2023-2026, lo que refleja la urgencia de atender las necesidades de desarrollo de las asociaciones miembro. La discusión también se extiende al ciclo 2031-2034, aunque la petición inmediata se centra en el próximo cuatrienio.
De materializarse esta distribución, Colombia sería uno de los países beneficiados, ya que la Federación Colombiana de Fútbol recibiría parte de esos recursos adicionales. El país, que ha visto un crecimiento significativo en su infraestructura futbolística y en la organización de torneos internacionales, podría destinar esos fondos a programas de formación, mejoramiento de canchas y apoyo a las ligas locales. Sin embargo, al momento de esta publicación, la FIFA no se había pronunciado oficialmente sobre el reclamo, en un contexto donde cada una de las 211 federaciones tiene derecho a voto en las próximas elecciones presidenciales de marzo de 2027.
Las declaraciones que respaldan la exigencia
En su carta, Ceferin y Montagliani expresaron con firmeza su postura: “Liberar parte de estas reservas demostraría que las asociaciones miembro no deberían tener que elegir entre el desarrollo y la buena gobernanza; entre la inversión y la integridad; o entre el apoyo financiero y la capacidad de evaluar las propuestas en función de sus méritos”. Además, subrayaron que “el desarrollo de las federaciones es una responsabilidad institucional de la FIFA, no una cuestión de discreción individual”, en una clara alusión a la propuesta de Infantino de buscar inversión externa.
“Liberar parte de estas reservas demostraría que las asociaciones miembro no deberían tener que elegir entre el desarrollo y la buena gobernanza; entre la inversión y la integridad; o entre el apoyo financiero y la capacidad de evaluar las propuestas en función de sus méritos”
Aleksander Ceferin y Victor Montagliani, presidentes de UEFA y CONCACAF, respectivamente
Paralelamente, la FIFA avanza en otros frentes del desarrollo futbolístico. El organismo anunció que en octubre se celebrará en Bakú, Azerbaiyán, el primer Mundial y Festival Sub-15 masculino, un torneo que contará con casi 1.000 partidos y más de 3.000 participantes. El formato incluye equipos de ocho jugadores, partidos de 40 minutos divididos en dos tiempos, plantillas de 14 futbolistas más seis integrantes de la delegación, y se jugará en campos de 68 por 47 metros para jugadores nacidos entre 2011 y 2012. La versión femenina de este certamen está prevista para 2027. Arsène Wenger, director de la División de Desarrollo del Fútbol Mundial de la FIFA, destacó que “podemos ofrecer a los jugadores la oportunidad de disputar partidos importantes, exponerlos a diferentes estilos y culturas futbolísticas, y ayudarlos a aprender y desarrollarse a través de la competición”.
El pulso por los recursos y la gobernanza global
La petición de la UEFA y la CONCACAF pone en evidencia las tensiones internas dentro del máximo organismo del fútbol mundial. Mientras Infantino impulsa una estrategia de captación de inversión privada para generar ingresos extraordinarios, las confederaciones más poderosas defienden un modelo basado en la redistribución de las propias reservas. Con las elecciones presidenciales en el horizonte, esta disputa podría definir no solo el flujo de recursos hacia las federaciones, sino también el equilibrio de poder en la gobernanza del fútbol global. Para países como Colombia, la decisión final tendrá un impacto directo en sus planes de desarrollo deportivo y en la capacidad de competir en igualdad de condiciones con las potencias del deporte.










