La Universidad del Atlántico suspendió las actividades académicas y administrativas presenciales en su sede Norte para el martes 29 de septiembre, según lo dispone la Resolución 004281 firmada el 28 de septiembre por el rector Leyton Barrios. La medida preventiva busca garantizar la seguridad de la comunidad universitaria ante los riesgos de violencia identificados por la convocatoria de la Asociación Sindical de Profesores Universitarios (Aspu) a un encuentro con el expresidente Gustavo Petro en la plazoleta del Bloque D, programado para las 10:00 de la mañana. La determinación se apoya en el artículo 69 de la Constitución, la Ley 30 de 1992 y el Estatuto General contenido en el Acuerdo Superior 000001 del 23 de julio de 2021, y obedece también a que el evento no fue tramitado formalmente ante la Rectoría, pues no se solicitaron permisos, pólizas ni planes de contingencia.
El rector Barrios fue enfático al explicar en Emisora Atlántico que no existe autorización para ese encuentro: «No hay permiso para ese evento. Nosotros nos enteramos por la comunidad y por las redes sociales, pero en ningún momento se solicitó a las directivas que facilitaran el espacio». La administración, además, pidió el acompañamiento de la Policía en los alrededores del campus y justificó la suspensión como una acción preventiva para preservar la vida y la salud de estudiantes, docentes y personal administrativo, luego de que se conocieran inquietudes de padres de familia por una posible alteración del orden público.
Elecciones estudiantiles en la mira
La decisión de la Rectoría también se relaciona con el calendario electoral universitario, pues los comicios para elegir representantes ante el Consejo Superior y demás órganos colegiados están previstos para el viernes 2 de octubre. Según advirtió la administración, una actividad política externa como la convocada por Aspu podría incidir en el desarrollo de esos comicios, más aún cuando un dirigente estudiantil vinculado al encuentro con el expresidente Petro participa en la contienda electoral. Aspu, sin embargo, mantuvo la convocatoria y la defendió como un espacio para debatir el Presupuesto General de la Nación, los recursos destinados a las universidades públicas y la situación interna de Uniatlántico.
El sindicato consideró que la suspensión vulnera derechos reconocidos en el artículo 7 del Estatuto General, que ampara las expresiones culturales y sociales, la democracia universitaria y la participación política individual y colectiva. Además, cuestionó declaraciones previas de las directivas sobre un posible ingreso de la fuerza pública al campus, y calificó la medida como una visión restrictiva de la autonomía universitaria.
«La Universidad, por su propia naturaleza, es un centro de pensamiento»
Aspu, pronunciamiento sindical
En medio de la controversia, la asociación sindical hizo un llamado para que la participación en el encuentro con el expresidente Petro sea pacífica, respetuosa y democrática, al tiempo que recordó que la universidad cumple un servicio público para su comunidad y para la sociedad en general. La convocatoria, que incluye a docentes, estudiantes, trabajadores y otros integrantes de la comunidad universitaria, plantea un escenario de tensión con la administración, que insiste en el carácter preventivo de la suspensión y en la necesidad de garantizar la seguridad en un contexto electoral sensible.










