Universidad del Catatumbo en El Tarra, Norte de Santander, inaugurada y cerrada por falta de agua

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La Universidad del Catatumbo, ubicada en el municipio de El Tarra (Norte de Santander), permanece cerrada y sin actividad académica desde su inauguración el pasado 3 de diciembre de 2025, debido a la falta total de agua potable y a la suspensión de las obras de construcción por el incumplimiento en el pago de salarios y prestaciones sociales a los trabajadores. Lo que prometía ser un hito educativo para la región se ha convertido en un símbolo de promesas rotas y gestión inconclusa.

Los obreros encargados de la edificación del centro educativo detuvieron las labores el 16 de julio de 2025, después de acumular retrasos en el pago de sus salarios y prestaciones. “Los obreros de la Universidad del Catatumbo decidimos detener las labores de construcción, ya que nos hemos visto afectados por varios factores, entre ellos, el incumplimiento de pago de las prestaciones sociales que nos corresponden”, declaró un vocero de los trabajadores, quien aclaró que la protesta es pacífica y que no están vinculados a ningún grupo armado. Este paro se suma a la imposibilidad de poner en marcha la institución, pues el servicio de acueducto nunca llegó a la sede.

Una inversión millonaria que no encuentra agua

El proyecto demandó una inversión total de 8.380 millones de pesos, con capacidad para albergar a 391 alumnos de colegio y 220 estudiantes universitarios, distribuidos en 11 aulas modulares. Sin embargo, la viabilidad del suministro de agua se desmoronó cuando la empresa de servicios públicos de El Tarra certificó la disponibilidad de acueducto y alcantarillado en marzo de 2025, pero dos meses después negó la cobertura para el sector, dejando el proyecto sin la certificación técnica necesaria. Ante este escenario, la Alcaldía de El Tarra abrió una licitación para la red de acueducto el 26 de septiembre de 2025, y el contrato fue adjudicado a Proexi Ingeniería por 766 millones de pesos, apenas seis días después de la inauguración presidencial del 3 de diciembre. Las obras del acueducto comenzaron el 23 de diciembre de 2025, con un plazo inicial que iba hasta el 22 de marzo de 2026, pero ya acumulan retrasos y una adición presupuestal de 240 millones de pesos para extender la red 600 metros adicionales.

La Secretaría de Vías e Infraestructura municipal otorgó la licencia de construcción en julio de 2025, y el Fondo de Financiamiento de Infraestructura Educativa optó por continuar las obras para evitar una posible indemnización al contratista por 384 millones de pesos. Alternativas como una planta de tratamiento o un pozo artesiano fueron descartadas por inviabilidad técnica o falta de autorizaciones ambientales, dejando al plantel como un elefante blanco en medio de una de las regiones más golpeadas por el conflicto y la pobreza.

«Los obreros de la universidad del Catatumbo decidimos detener las labores de construcción, ya que nos hemos visto afectados por varios factores, entre ellos, el incumplimiento de pago de las prestaciones sociales que nos corresponden»

Vocero de los trabajadores de la construcción de la Universidad del Catatumbo

Mientras el presidente Gustavo Petro participó en la inauguración del centro educativo en diciembre, la realidad en El Tarra es otra: aulas vacías, grifos secos y obreros esperando el pago de lo que se les debe. La comunidad educativa y los habitantes del municipio ven con preocupación cómo una inversión de más de 8.000 millones de pesos no logra materializar el derecho a la educación por la ausencia de un servicio básico como el agua. Hasta que el acueducto no esté conectado y los trabajadores no reciban sus salarios, la Universidad del Catatumbo seguirá siendo solo el cascarón de un sueño inconcluso.

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