Uno de cuatro hijos separados por ICBF en La Mesa, Cundinamarca muere por maltrato en Jordania

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En un caso que ha conmocionado a la opinión pública, el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (Icbf) separó en 2017 a cuatro hijos de la madre Yaneth Pardo, residente en La Mesa, Cundinamarca, por presunta negligencia derivada de su vulnerabilidad económica. Los menores fueron dados en adopción a una pareja que inicialmente vivía en Nueva Jersey, Estados Unidos, pero que luego se mudó a Jordania. Allí, uno de los niños murió en 2018 por cáncer, mientras que otro falleció víctima de maltrato extremo a manos de sus padres adoptivos, incluyendo desnutrición y quemaduras con agua caliente. Los tres hijos sobrevivientes permanecen actualmente en un albergue estatal católico en Jordania, bajo tutela de las autoridades locales.

El proceso comenzó tras denuncias anónimas y familiares que acusaban a Yaneth Pardo de abandono, cuando ella estaba trabajando. Los niños fueron entregados temporalmente a una tía, quien los devolvió al Icbf. La madre cumplió con todas las exigencias impuestas por la entidad, como mejorar sus condiciones laborales, pero su acceso a los menores quedó restringido. Según documentos en poder de Pardo, el Icbf cambió los nombres de los cuatro niños y los declaró fallecidos para facilitar su salida del país, permitiendo la adopción sin que ella firmara ningún consentimiento ni recibiera notificación alguna. Una funcionaria del Icbf identificada como Ángela estuvo involucrada en el procedimiento inicial.

La voz de la madre y el abogado

Yaneth Pardo ha denunciado públicamente el caso tras un contacto en 2024 de un traductor que le informó sobre el encarcelamiento de los padres adoptivos en Jordania por la muerte del menor. La madre viajó al país árabe, donde firmó un perdón para rebajar la pena de los adoptivos, pero no logró recuperar a sus hijos, con quienes mantiene videollamadas. Ha solicitado ayuda a la Defensoría del Pueblo, la Cancillería y la Presidencia sin obtener respuestas. Además, dejó el trabajo que el Icbf le exigía para viajar y asegura haber recibido amenazas por revelar el caso. El Icbf no ha entregado informes de seguimiento post-adopción, y en Jordania no existe adopción plena legal reconocida.

«A mí el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar me robó mis hijos y así lo seguiré diciendo aquí en cualquier parte».

Yaneth Pardo, madre

«Tengo los documentos que a los niños me les cambiaron los nombres y para sacarlos del país me los dieron por fallecidos a todos cuatro».

Yaneth Pardo, madre

«Nunca firmé un papel que dijera ‘yo doy mis hijos en adopción’ y nunca me llamaron para confirmarme que me iban a ver los niños en adopción».

Yaneth Pardo, madre

El abogado penalista Juan José Castro, quien asesora a Pardo, califica el episodio como uno de los peores errores del Icbf, con un sesgo clasista al interpretar la pobreza como negligencia. La denuncia cobró fuerza en el podcast «Vamos Pa Eso» en 2024, donde se detalló la tragedia. Mientras los padres adoptivos cumplen pena en prisión jordana, los tres niños siguen sin posibilidad de repatriación inmediata, dejando a la familia en un limbo jurídico internacional que exige una investigación profunda por parte de las autoridades colombianas.

«Se cometió tal vez uno de los peores errores y un error con un sesgo clasista, y fue creer que la pobreza o la vulnerabilidad económica era negligencia».

Juan José Castro, abogado penalista

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