La Jefatura de Gestión del Riesgo advierte un aumento de las precipitaciones entre el 6 y el 9 de febrero, asociado al ingreso de un frente frío que impactará al Eje Cafetero.
Las autoridades departamentales de Caldas emitieron una alerta preventiva ante el incremento de las lluvias previsto para los próximos días, de acuerdo con la Circular No. 002 de 2026 y los reportes técnicos de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres y el IDEAM.
Según la información oficial, entre el 6 y el 9 de febrero se espera un aumento generalizado de las precipitaciones en la región Andina y el Eje Cafetero, dentro de los cuales se encuentra el territorio caldense, como consecuencia del ingreso de un frente frío.
Desde la Jefatura de Gestión del Riesgo de Desastres de la Gobernación de Caldas se reiteró el llamado a las administraciones municipales, organismos de socorro y entidades que integran el Sistema Departamental de Gestión del Riesgo para fortalecer las acciones de monitoreo, prevención y preparación.
La dependencia insistió en la importancia de mantener activos los planes de contingencia, así como los canales de comunicación, con el fin de responder de manera oportuna ante cualquier eventualidad que pueda derivarse de las condiciones climáticas.
La jefe de Gestión del Riesgo del Departamento de Caldas, Paula Marcela Villamil Rendón, explicó que desde la administración departamental se cuenta con las capacidades necesarias para atender posibles emergencias y señaló que “en Caldas tenemos todas nuestras capacidades de respuesta listas para atender cualquier eventualidad o riesgo que se presente en el territorio”.
Así mismo, se invitó a la comunidad a mantenerse informada a través de los canales oficiales, acatar las recomendaciones de prevención y actuar con calma, teniendo en cuenta que se trata de una medida de carácter preventivo orientada a la protección de la vida.
Ante cualquier situación de riesgo, la ciudadanía puede comunicarse con la línea 123 a través del SISEC, que opera de manera permanente para la recepción de reportes y la articulación de la respuesta institucional, mientras continúan el seguimiento y la actualización de la información climática por parte de las autoridades.















