Uzbekistán perdió 3-1 ante Colombia y su técnico Cannavaro culpa a la presión de la afición

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La noche del 17 de junio de 2026 quedará grabada a fuego en la memoria de los jugadores uzbekos, aunque no precisamente por el resultado. Uzbekistán, debutante absoluto en una Copa del Mundo, cayó 3-1 ante Colombia en el Estadio Azteca de la Ciudad de México, en un partido que su técnico Fabio Cannavaro atribuyó sin rodeos al “pánico escénico” provocado por la presión de más de 80.000 espectadores, en su mayoría hinchas colombianos que hicieron sentir al equipo de Néstor Lorenzo como en casa. “Era el primer partido y le ha costado un poquito entender en dónde estábamos, no era fácil, esto es México, pero era como jugar en Colombia, toda la gente estaba aquí”, declaró el italiano, visibilizando el factor ambiental como determinante en el desempeño de su plantel.

El marcador se abrió temprano para Colombia, pero Uzbekistán reaccionó y logró el empate parcial gracias a un gol de Abbosbek Fayzullaev, que ilusionó a los centroasiáticos con una hazaña. Sin embargo, la paridad no duró: en el complemento la selección colombiana anotó dos goles más y sentenció el 3-1 definitivo. Los uzbekos incluso estrellaron un balón en el palo durante el tiempo de reposición, acción que pudo haber cambiado la historia. Cannavaro, visiblemente frustrado, señaló que “cuando un equipo pequeño como el nuestro trabaja como lo hizo hoy, es claro que perder 3-1 es demasiado, porque le había pedido a mi equipo estar bien, pero estaban demasiado nerviosos”. El técnico lamentó que sus dirigidos no lograran capitalizar la posesión: “Hay que terminar un poco mejor las jugadas, nos entretuvimos con la posesión y no generamos el centro o el remate al arco”.

Una experiencia que marca a pesar del resultado

El debut mundialista de Uzbekistán se produjo en uno de los templos del fútbol, el Estadio Azteca, que fue sede de las finales de 1970 y 1986. Pese a la derrota, Cannavaro quiso rescatar el aprendizaje: “Mis jugadores recordarán esta experiencia de por vida”. No obstante, el análisis táctico fue implacable. El entrenador italiano decidió reemplazar a Sherzod Nasrullaev en la banda izquierda por errores defensivos que costaron goles. La estrategia funcionó a medias, pues el equipo logró el empate pero no supo sostenerlo ante la presión ofensiva colombiana en el segundo tiempo. “El 3-1 es duro”, admitió Cannavaro, quien consideró que el marcador fue demasiado castigo para un equipo que trabajó bien pero estuvo demasiado nervioso en la primera parte.

“Cuando un equipo pequeño como el nuestro trabaja como lo hizo hoy, es claro que perder 3-1 es demasiado, porque le había pedido a mi equipo estar bien, pero estaban demasiado nerviosos”.

Fabio Cannavaro, técnico de la Selección de Uzbekistán

Ahora Uzbekistán deberá levantarse rápidamente para enfrentar a Portugal en la segunda fecha del grupo K. Los lusos empataron 1-1 con República Democrática del Congo en su debut, lo que abre posibilidades en la llave. Pero para Cannavaro la prioridad será trabajar en la fortaleza mental de su equipo para que el nerviosismo no vuelva a empañar el talento mostrado en la cancha del Azteca.

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