En medio del vibrante ambiente del Estadio Ciudad de México, donde más de 80.000 espectadores presenciaban el debut de Uzbekistán en un Mundial, un incidente inesperado marcó el minuto 33 del partido contra Colombia. El defensa uzbeko Abdukodir Khusanov, actualmente en las filas del Manchester City, se lanzó con fuerza desmedida para disputar un balón con el delantero colombiano Luis Díaz cerca de la línea de banda. El impulso del defensor lo llevó a chocar violentamente contra un camarógrafo que cubría la acción, haciéndole perder el equilibrio y caer de forma brusca. El árbitro inglés Anthony Taylor no dudó en sancionar a Khusanov con tarjeta amarilla por su entrada, mientras el operador de cámara quedaba tendido en el césped, requiriendo atención inmediata del personal médico, incluido un médico designado por la FIFA.
El partido, correspondiente a la primera fecha de la fase de grupos del Mundial de Estados Unidos, México y Canadá 2026, era el cierre del Grupo K. Colombia, que finalmente se llevó la victoria, sumó tres puntos y se posicionó como líder transitorio del grupo. Para Uzbekistán, esta era su primera aparición en una Copa del Mundo, y la derrota dejaba al equipo en una situación delicada: su próximo compromiso es ante Portugal, y una nueva derrota significaría su eliminación temprana. Sin embargo, más allá del resultado deportivo, la imagen del camarógrafo lesionado se viralizó rápidamente en redes sociales, generando memes y un debate sobre los riesgos que enfrentan los equipos de transmisión cuando trabajan tan cerca del terreno de juego.
Disculpas y gesto de deportividad
Al día siguiente del encuentro, la Asociación de Fútbol de Uzbekistán tomó cartas en el asunto y visitó al camarógrafo en el hospital. Como gesto de disculpa, le entregaron una camiseta firmada por Khusanov, y el propio defensa difundió la acción en sus historias de Instagram. La federación asiática emitió un comunicado en redes sociales en el que señaló: «El defensor también transmitió sus sinceros deseos de una pronta recuperación y envió sus saludos al operador». Este gesto, aunque tardío para evitar el impacto del incidente, reflejó la intención de Khusanov de enmendar un error que, por la velocidad y la intensidad del juego, pudo haber tenido consecuencias más graves. Mientras tanto, Colombia se prepara para su próximo partido ante República Democrática del Congo, y Uzbekistán se enfrenta a la presión de un duelo decisivo ante Portugal, con la esperanza de que el episodio quede solo como una anécdota de su primera experiencia mundialista.












