Vía al Llano, kilómetro 18, abriría un carril para el 15 de noviembre de 2025

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La vía al Llano podría reabrir un carril en el kilómetro 18 para el 15 de noviembre de 2025, tras dos meses de cierre provocados por un derrumbe acaecido a finales de septiembre durante intensas lluvias. La iniciativa, que busca restablecer parcialmente la movilidad entre Bogotá y Villavicencio, contempla la remoción de material, terraceo, instalación de drenajes y gestión predial para asegurar la apertura y la seguridad del tramo crítico.

Detrás de la posibilidad de reapertura se alzan cifras que revelan la magnitud de la crisis. Las pérdidas económicas por el cierre se estiman en más de 50.000 millones de pesos diarios y, a nivel regional, el costo total alcanza un billón de pesos en la región del Meta y la Orinoquia. El derrumbe dejó alrededor de 100.000 metros cúbicos de tierra sepultada, afectando un corredor que ha sido clave para la economía local y para el abastecimiento de las urbes cercanas. En términos de movilidad, los tiempos de viaje entre Villavicencio y Bogotá han pasado de 3 a 10 horas, y los costos de transporte aéreo oscilan entre 500.000 y 1.000.000 de pesos, reflejando el impacto social y económico de la interrupción. Además, 60% de los comercios situados en la vía al Llano reportan pérdidas, unas 200.000 personas dejaron de movilizarse en buses y vehículos intermunicipales y la mitad de los pasajeros en la Terminal de Villavicencio se redujo, situación que agrava la presión sobre la conectividad regional.

Las voces de las autoridades y los transportistas ante la apertura parcial

Las autoridades revelan que la fecha de apertura depende de la ejecución de obras en el tramo afectado y de la estabilización del frente del deslizamiento. Carlos Alberto Vargas, director del Invías, afirmó que “las acciones realizadas aseguran la fecha de apertura definida, luego de la remoción de material y terraceo en la parte inferior del deslizamiento, perforación de drenes para liberar presión de las aguas, gestión predial, coordinación interinstitucional y la instalación del pavimento para recuperar el corredor vial”.

Por su parte, Juan Carlos Castro, vocero de la Asociación de Camioneros del Meta, añadió que pese a los dos meses de cierre, no se observan beneficios para los camioneros, ya que, según la ministra de Transporte, María Fernanda Rojas, solo se abriría un carril en el kilómetro 18 sin considerar a la carga pesada que estamos obligados a mover.

Oswaldo Avellaneda, diputado del Meta, enfatizó la urgencia de no seguir acumulando pérdidas para la región de la Orinoquia. En la misma línea, Orlando Barbosa Villalba, presidente de la Veeduría Vial del Meta, sostuvo que “en el ejercicio de diálogo con el Ministerio de Transporte, la ANI, el Instituto Nacional de Vías (Invías) y el concesionario, se ha buscado que se ejecuten las obras en todo el recorrido de la vía”, precisó.

“Las acciones realizadas aseguran la fecha de apertura definida, luego de la remoción de material y terraceo en la parte inferior del deslizamiento, perforación de drenes para liberar presión de las aguas, gestión predial, coordinación interinstitucional y la instalación del pavimento para recuperar el corredor vial”, afirmó Carlos Alberto Vargas, director del Invías.

“Pese a que llevamos dos meses de cierre, no se miran beneficios para los camioneros porque, según la ministra de Transporte, María Fernanda Rojas, solo se va a abrir un carril en el kilómetro 18 sin tener en cuenta a los vehículos de carga pesada que somos los afectados”, comentó Juan Carlos Castro, vocero de la Asociación de Camioneros del Meta.

“No aguantamos más pérdidas para el Meta y los departamentos de la Orinoquia”, añadió Oswaldo Avellaneda, diputado del Meta.

“En el ejercicio de diálogo con el Ministerio de Transporte, la ANI, el Instituto Nacional de Vías (Invías) y el concesionario, se ha buscado que se ejecuten las obras en todo el recorrido de la vía”, precisó Orlando Barbosa Villalba, presidente de la Veeduría Vial del Meta.

Contextualmente, la situación ha dejado claro que la vía al Llano es el único corredor con movilidad continua para carga pesada y para viajeros que deben conectar con Guaviare, Vichada, Guainía, Vaupés y Casanare. El derrumbe ha puesto en jaque el abastecimiento y la economía de la región durante estas dos meses de cierre, obligando a cambios de ruta y a un incremento sostenido de costos para la población y para las cadenas logísticas.

En resumen, Coviandina reporta que aún persisten restricciones y filas largas mientras se evalúa la posibilidad real de reabrir al menos un carril en kilómetro 18. La apertura sería un respiro parcial que ayudaría a mitigar la crisis, pero el objetivo a mediano plazo sigue siendo restablecer la movilidad integral en la vía al Llano y garantizar que la región recupere pronto su conectividad, con un plan que contemple la continuidad de obras en todo el recorrido y la coordinación entre las entidades encargadas y los concesionarios para reconstruir la ruta esencial de la Orinoquia y el Centro del país.

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